Edición Impresa

Diez años por narcotráfico a un folclorista de Tablada

Ramón "Campito" Giglione fue condenado por manejar una cocina de cocaína en la zona sur rosarina. Sentenciaron además a dos mujeres.

Martes 11 de Marzo de 2014

Ramón Gerónimo "Campito" Giglione, un viejo conocido de las crónicas policiales que alternó sus incursiones delictivas con la afición al canto folklórico, fue condenado a diez años de prisión por tráfico de estupefacientes en un juicio oral que se realizó en los Tribunales Federales. En rigor cuando fue detenido cumplía una sentencia de diez años en la cárcel de Zeballos y Riccheri, pero gozaba de salidas laborales. También fueron condenadas dos mujeres que fueron apresadas más de tres años atrás en un operativo que incluyó el hallazgo de una cocina de cocaína y el secuestro de unos 20 kilos de droga.

En el fallo dictado por el Tribunal Oral Federal Nº1 —integrado por Ricardo Vásquez, Otmar Paulucci y Laura Cosidoy— Giglione recibió la sanción penal por el delito de tráfico de estupefacientes en las modalidades de fabricación y tenencia con fines de comercialización. También fueron condenadas Rosana Navarro y Blanca Martínez a cinco años de prisión por tenencia de estupefacientes con fines de comercialización, pero seguirán en libertad hasta que la sentencia quede firme. A su vez, Carlos Giglione, hermano de Campito, fue absuelto por el beneficio de la duda. Y Lariza Pérez también fue absuelta, pero por la falta de acusación del fiscal interviniente, Adolfo Villate.

Cuatro de las personas juzgadas por los integrantes del Tribunal Oral Nº1 fueron detenidas el 18 de septiembre del 2010 en cinco allanamientos realizados por efectivos de la ex Drogas Peligrosas en los barrios La Tablada y Villa del Tanque. Campito cayó preso tres días después. En los operativos se hallaron una cocina de cocaína, como se conoce al lugar donde se fabrica esa droga, y cayeron cuatro puntos de venta. En total se secuestraron cerca de 20 kilos de droga.

El decomiso, según el reporte policial, incluyó dos kilos de pasta base, varios litros de precursores químicos y elementos para estirar la droga. Ocho personas fueron detenidas, pero cinco de ellas fueron procesadas y llegaron a juicio. En la casa donde habitaba la pareja de Giglione se halló, además de droga, una libra de explosivo Trotyl o TNT. Precisamente por la tenencia del material explosivo Campito fue absuelto por el beneficio de la duda.

Además se incautaron armas largas y cortas y tres vehículos: un Ford Falcon, un utilitario Renault Kangoo y un Volkswagen Polo. Ese día Ramón Giglione no pudo ser encontrado. En ese momento cumplía una condena de diez años y gozaba del beneficio de las salidas laborales desde la cárcel rosarina. Los pesquisas dijeron en su momento que encabezaba la banda aprovechando esas horas fuera de prisión.

Hábil guitarrista. En el barrio de Tablada a Campito Giglione se lo conoce por su transitar en el mundo del hampa, por sus antecedentes con el tráfico de drogas y por ser un hábil guitarrista folclorista, que solía actuar en celebraciones tradicionales y por contrataciones en fiestas familiares. Por eso a nadie asombró que en el lugar donde funcionaba la cocina de cocaína y en la vivienda donde vivía su pareja estuvieran a la vista tres guitarras criollas.

El epicentro del operativo fue una casa de Convención y 24 de Septiembre, en el corazón de la villa del Tanque. Se detectó que en ese lugar, un recinto sin ventanas a la calle, acondicionado como un bar con mesas de pool, un metegol y un parrillero pintado de rojo y negro, se cocinaba cocaína.

Cuando los policías llegaron en el local no había nadie. Pero hallaron al menos un kilo de pasta base, 7 kilos de esa droga, varios litros de precursores químicos como éter etílico, ácido sulfúrico, muriático y thinner. Y veinticinco kilos de otras sustancias como mannitol y cafeína.

En el lugar se encontró un boleto de compraventa por el cual Campito había adquirido la propiedad en junio de ese año en 42 mil pesos. Algunos vecinos confiaron que solían realizarse peñas folclóricas allí los viernes y sábado por la noche, a la que asistían personas que llegaban en autos de alta gama.

La calle de la prisión. De una propiedad de Centeno al 608 bis, según dijeron los pesquisas, la policía se llevó unos 3 kilos de cocaína, 740 gramos de pasta base y un pan de Trotyl o TNT. También se halló una cédula verde de una camioneta 4x4 a nombre de Campito y cuyo domicilio era Belgrano 2421 de Coronda, la dirección de la prisión más importante de la provincia.

En Grandoli 3897, donde funcionaba una precaria sucursal de venta de helados, a 30 metros del destacamento policial del Tanque y frente a un templo evangélico, los efectivos detuvieron a Carlos Giglione y a Blanca Martínez, Allí incautaron, según dijeron, un kilo 300 de cocaína y 256 bochitas de droga. También secuestraron una pistola 11.25 con municiones, un rifle de aire comprimido y un Ford Falcon beige.

En un quiosco ubicado en una humilde casa de dos plantas de Colón y Presidente Quintana fueron detenidas Roxana Navarro y Lariza Pérez. Allí se incautaron tres kilos de cocaína, 700 monedas de un peso, 300 en billetes de baja denominación y un utilitario Kangoo.

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario

LAS MAS LEÍDAS