Miércoles 04 de Junio de 2014
Marco Frías, el primer paciente con corazón artificial intratorácico trasplantado del país, fue dado de alta ayer del hospital Garrahan, a un año de recibir el diagnóstico de miocardia dilatada, el 3 de junio de 2013, lo que el equipo médico definió como un logro de la política de Estado que permite que los avances lleguen al sistema de salud público.
Marco, de 16 años, fue el primer caso en Latinoamérica en acceder a un corazón artificial intracardíaco, lo que le permitió una espera de diez meses hasta que se consiguió un órgano, que fue trasplantado el 6 de mayo pasado.
"Marco se encuentra en perfecto estado para tener el alta médica. A partir de ahora lo controlaremos por consultorios externos", dijo el jefe del servicio de Trasplante Cardíaco, Horacio Vogelfang, quien informó que "el alta es sumamente importante para un paciente trasplantado, ya que baja el riesgo de morbilidad y las posibilidades de infecciones intrahospitalarias".
El adolescente, del partido boanerense de Moreno, esperaba el alta desde el viernes pasado, pero una pequeña complicación lo retuvo hasta ayer internado en la Unidad de Cuidados Intermedios del hospital.
Gladys Frías, su madre, dijo estar "muy feliz" al conocer el alta que permite a su hijo volver a casa.
"Mi hijo volvió a vivir y sobre todo a sonreír cuando recibió la donación del corazón. La diferencia con respecto a cuando estaba conectado al corazón artificial fue notable", contó su mamá.
Vogelfang señaló que la terapia es un "paso adelante y estamos orgullosos de que estos avances médicos lleguen a un hospital público".