Martes 08 de Septiembre de 2009
Buenos Aires.— La nena asesinada de un balazo en la cabeza en una presunta venganza de narcotraficantes en la localidad bonaerense de Luis Guillón fue inhumada ayer en el cementerio municipal de Monte Grande, en medio de escenas de dolor y reclamos de justicia.
En tanto, el presunto autor material del crimen está identificado. Se trata de un hombre que está vinculado al narcotráfico que mantenía amenazado al padre de la nena para que continuara vendiendo estupefacientes en la zona. La captura del sospechoso fue firmada en las últimas horas por un juez de menores de Lomas de Zamora.
El crimen se produjo alrededor de la 1 del domingo, cuando un auto se detuvo frente a una casa de Lisandro de la Torre 1700 de esa localidad del partido de Esteban Echeverría y sus ocupantes la atacaron a balazos.
La chiquita de 8 años, Bárbara Ganollia, estaba jugando en la puerta de la casa y murió instantáneamente al recibir un balazo en la cabeza. Tras el ataque, los padres de la víctima llamaron al 91, por lo que los efectivos de la comisaría de Luis Guillón fueron hasta el lugar del hecho, donde constataron que la niña ya estaba muerta.
Los peritos secuestraron al menos nueve vainas calibre 9 milímetros disparadas, según las sospechas, por más de una pistola. Enseguida trascendió que el padrastro de la víctima estaría relacionado con la venta de drogas y de allí surgió la hipótesis de una venganza "narco", lo cual fue corroborado luego por allegados al hombre.
Maximiliano, hermano del padrastro de la pequeña, dijo que "hace un mes un tipo lo empezó a amenazar porque él no quería saber más nada" con la venta de estupefacientes. "Le decía que tenía que vender para él porque estaba protegido por la brigada (policial) y que si no vendía iba a terminar en una zanja", reveló.
El joven dijo que a su hermano no lo vio "fuera de lo normal. Me ha dicho que quería salir a toda costa" de ese ambiente. En tanto, un abuelo de la nena dijo que dispararon a quemarropa: "Mi nieta estaba en la puerta y le pegaron en la cabeza". El abuelo rogó que "alguien de un dato para que esta gente no quede impune". (DyN - Télam)