Jueves 04 de Marzo de 2010
El abogado de cinco de los siete policías imputados por la fuga de 17 presos de la alcaidía de Jefatura, ocurrida la noche del domingo, solicitó que se investiguen en la causa una serie de falencias institucionales y de infraestructura que dificultan los controles en el penal y que, según indicó, habían sido planteadas a sus superiores por integrantes de la guardia. Esas fallas, dijo el profesional, han colaborado para que se concrete la evasión.
El abogado Nelson Flores enumeró una serie de anomalías en la organización de la custodia de la alcaidía en un escrito que presentó en la causa por la evasión que tramita la jueza de Instrucción Raquel Cosgaya.
"Los baños tienen cañerías deficientes y los efectivos tienen que usar uno que queda a una cuadra de la guardia. Por otro lado, las torretas externas no tienen agentes asignados, están deshabitadas hace tiempo, y el personal es escaso: hay entre 8 y 10 personas sin armas para controlar a unos 350 reclusos", dijo a La Capital, además de enfatizar que todos sus clientes negaron haber actuado en complicidad con los evadidos la tarde del domingo pasado.
"Poner el acento en los policías es parcial porque estos muchachos están a la buena de Dios y los inconvenientes y negligencias vienen de arriba hacia abajo". En ese sentido, indicó que el 10 de febrero pasado un oficial del plantel de la alcaidía presentó una nota a sus superiores donde enumeró una serie de falencias. En el reclamo hizo constar la falta de cámaras de vigilancia, la escasez de personal y que no funcionan los teléfonos, entre otros puntos. Según indicó Flores, luego ese oficial fue desplazado de su puesto. Una copia de la nota fue incorporada al expediente por la evasión y el abogado pedirá que su autor de testimonio.
Falencias."Hay un policía por pabellón y tienen que vigilar hasta a 70 personas. Si se quiere comunicar con la guardia, que está a 150 metros, no puede", ejemplificó Flores. "Hay falencias institucionales que no se miran. Es grave que desde hace un año y medio no funcione la alarma del perímetro".
Entre los defendidos por Flores —que pidió la excarcelación de sus clientes— se encuentra un policía que fue atropellado por los presos cuando huían en una camioneta de Economato. Según indicó el profesional, los policías explicaron que el portón de calle estaba abierto porque acababa de salir un vehículo autorizado con una persona discapacitada tras una visita en el penal policial, y que esa casualidad fue aprovechada por los fugitivos.
La fuga fue el domingo a las 19 cuando 17 presos aprovecharon la llegada de un policía de Economato con raciones de comida, quien entró armado al pabellón 3. Los presos lo desarmaron y lo usaron como escudo para llegar a la guardia, donde robaron dos Itakas con balas de plomo y cubrieron a tiros su salida a la calle. Siete fueron recapturados. Siete policías luego fueron detenidos y acusados de facilitamiento doloso de evasión.