Miércoles 18 de Julio de 2012
El gobierno ha logrado lo que quería, fracturar a la CGT. Hugo Moyano fue reelegido dentro de una central sindical sin muchos gremios grandes, lo que hace que se vea debilitado en sus acciones. Los reclamos gremiales que hacía el camionero al gobierno, a partir de su reelección en el estadio de Ferro se transformaron en reclamos políticos. Inflacción e inseguridad. Dos temas que fueron parte de su discurso y que preocupan a la sociedad. Esto indica que el camionero ha decidido volcarse definitivamente a la política. No descarta ser candidato a presidente. Ya no le interesan los problemas del movimiento obrero. Su objetivo ahora pasa por la política. Se levanta a la mañana, se mira en el espejo, y ve reflejado como el Lula argentino. Se avecina una operación de demolición en su contra por parte del gobierno, un escenario que Cristina conoce, promueve y disfruta. Un plan de lucha para lograr sumar poder, sin importarle a ninguno las graves consecuencias que esta pelea generará en nuestra sociedad. Un análisis político de la situación nos muestra una gran inestabilidad política e institucional. Lamentablemente nuestros dirigentes profundizan las diferencias. La violencia verbal y la intolerencia hacen imposible el diálogo. En este contexto, y en el mientras tanto, vemos como los problemas económicos, financieros, institucionales, inflaccionarios y la inseguridad siguen sin resolverse. El diálogo y la tolerancia están por encima de las diferencias ideológicas o personales. Decía Voltaire, el hombre que preparó el espíritu de la Revolución Francesa: "No estoy de acuerdo con lo que dices, pero estoy dispuesto a defender con mi vida tu derecho a decirlo". Debemos aprender a vivir en democracia dialogando, no peleando.
Manuel Basanta
DNI 93.971.708