Martes 03 de Septiembre de 2013
El 31 de agosto se celebró el Día de la Obstetricia. Abrazamos la carrera por vocación, por decisión, o por el deseo de formar parte del momento más trascendente en la vida del ser humano. Ingresamos a ese mundillo singular con muchas fantasías. Más, al transitar sus realidades intensas, todas las parteras y parteros terminamos gozando un eterno idilio con la obstetricia. Somos seres privilegiados porque compartimos con el hombre y la mujer el momento de la puesta en escena de sentimientos muy profundos; durante los nueve largos meses y en el ansiado parto también. Vivenciamos todo. Observamos a la mayoría de los padres poner a prueba capacidades que jamás soñaron, participando y soportando sudores corajudos. Vemos otros que se alejan inconscientes, privándose de compartir el milagro irrepetible. En cada caso estamos presentes, emocionándonos con ellos, volcando nuestro profesionalismo en constante evolución y nuestra experiencia enriquecida en una imparable apuesta al futuro. ¡Maravilla de profesión! ¡Tan vieja como la humanidad, tan hermosa como ella! Llegue a todos los colegas en este especial día del nacimiento de San Ramón Nonato (España 1240), el más cálido de los saludos y el más preciado de los recuerdos.
Edith Michelotti