Lunes 28 de Septiembre de 2015
El viernes 18, cuando nuestros hijos regresaron de su día lectivo, nos vimos asombrados con la noticia de que el día lunes 21 del corriente no habría clases en el colegio donde asisten, la gran institución de nuestra ciudad, Normal Nº 1 Dr. Nicolás Avellaneda. Creo que cientos de padres se han preguntado como yo si el Día del Maestro era un día festivo por la muerte de Sarmiento, que este año también se festejaba el 21 del corriente mes. Seguramente, aquellos que lean estas líneas creerán que estoy en contra de la educación pública y otros pensarán que soy un golpista de la educación, pero les aclaro que por el contrario, me he formado como profesional en instituciones públicas y me enorgullezco de ello, donde rogábamos tener alguna hora libre porque mis maestros y profesores jamás faltaban, cosa que hoy tendríamos que analizar el calendario escolar a la hora de ver cuántas horas de clases se dan en forma efectiva. En esta situación, como muchos el asombro no me dejaba tener una visión clara, pero en segundos puse en escenario que hemos pasado por paros de todo tipo, hasta de no docentes, donde se había tornado como situación grave dar clases ya que buscar tizas, un borrador o abrir las puertas de la escuela era en sí un acto de contexto antisindical. Realmente, situaciones tristes, pero todo esto no parecía extraño hasta este lunes 21 de septiembre, donde los alumnos de los colegios secundarios celebran el Día de la Primavera y su día en particular, pero como acto inaudito, el Colegio primario no abrió sus puertas. Ahora cabe que nos preguntemos cuál fue el motivo. Cuál es el análisis que una determinación de este tipo merece por parte de los padres que mandamos a nuestros hijos a esta institución educativa, cabe destacar que siempre se la consideró de un alto nivel de enseñanza. También nos debemos preguntar quiénes tomaron dicha decisión y esa o esas autoridades evaluaron cuál sería la reacción tanto de los alumnos como de sus padres, ya que en los últimos años hemos venido viendo que los tiempos educativos no son los mismos que en otras instituciones. Sé que una cantidad de padres, de ex alumnos, de alumnos y de gente que sin compromiso alguno está al pie del cañón con respecto a que la escuela vuelva a tener el fulgor que otrora tenía con su hermoso edificio, el cual hoy está en plena refacción y con grandes expectativas de cumplir los objetivos que se plantearon para su restauración. Pero parece que semejante ejercicio nos está haciendo perder el eje, la escuela es para que los niños vayan a aprender y quienes tienen la responsabilidad de desarrollar semejante tarea la cumplan y se esmeren en el esfuerzo de poder lograrlo, ya que se torna triste que nosotros, los padres, tengamos que estar detrás de aquellos que tienen que cumplir con esa función por distintos motivos. Dicho esto, sería bueno que a quien le corresponda aclare por qué se tomó la determinación de no dictar clases ese día.
Guillermo V. Ferreyra
DNI 13.588.802
Sólo se trata de recaudar
Tengo un negocio en mi casa, en lo que sería mi cochera, por la mala situación puse una verdulería que era lo que menos capital me pedía y así tratar de sobrevivir. A los 15 días que abrí, en octubre del año pasado, me cayeron de la Municipalidad y me hicieron una multa y me pidieron que habilitara, fui y lo hice. Me hice monotributista, hice la habilitación municipal; matafuegos, desinfección, botiquín y todo lo que me pidieron. Como la medida de mi local es de tan sólo 40 metros cuadrados, no necesité contratar el servicio de recolección de residuos diferencial; más allá de eso, entre mi casa y mi negocio nunca saco más de una bolsa de basura, la cual no llegan ni siquiera a llevárselas los recolectores porque cualquiera que pasa, que tenga algún animalito, o gente que anda en los carros, me piden por favor que se las guarde. Lo que realmente me indigna, aparte de lo mal manejado que está todo esto, es que en vez de ayudar al comerciante que abre un local para tratar de sobrevivir tratan de hundirlo. Ahora se suma que me cobran otro impuesto más de 54 pesos por mes por el exceso de basura que genero, cosa que es graciosa porque sólo genero una bolsa por día. Mi comentario solamente era para contar lo difícil que se hace sobrevivir en esta ciudad con todos los impuestos que cobran.
Guillermo Romero
Multas en calle Uriburu
Recibí después de mas de dos meses una multa por haber excedido en 7 kilómetros por hora la velocidad máxima de 60 en calle Uriburu al 4500. Por supuesto que me es imposible recordar lo acontecido pese a que soy cuidadoso en el manejo. El monto es de 1.981 pesos y si la pago sin hablar con el juez en forma voluntaria me hacen una rebaja a 1.059 pesos, cobrándome 68 pesos por la foto, una verdadera ganga que agradezco a la señora intendenta. Como habitualmente transito por ese lugar, le sugiero que pase alguna vez por allí, que es zona de quintas y villas donde casi no hay carteles indicadores, donde el pavimento muestra constante deterioro, donde no hay iluminación, ni demarcación, donde estos radares recaudadores se esconden en los pajonales y donde cuando oscurece transitar por allí es arriesgar la vida. En toda esta zona se producen largas colas, a veces en doble fila, de camiones que vienen a descargar cereales, ¿eso está bien? Nunca vi por allí a ningún inspector municipal ni el camioncito recaudador. Mi conclusión es que no existe política educadora ni ordenamiento de tránsito, sólo afán de recaudar.
Jorge Pedro Bocchio
DNI 5.509.646
Al rescate de los valores
Por indiferencia y acostumbramiento a la actual realidad, perdemos buenos hábitos, gestos y comportamientos que se necesitan. Esta conducta se va plasmando en la sociedad sin que seamos del todo conscientes de esto. Lo mismo ocurre con determinados valores que sería importante rescatar para modificar una parte de la rutina que no suma en el presente, beneficiando así lo que mejoraría nuestra convivencia. La conducta de todos (gobernantes, políticos, jueces, ciudadanos) interactúa, y es esto un hecho cotidiano. Parte del día a día, pone una dosis de futuro, sea en acciones u omisiones. Aún hay profundos debates pendientes, que aguardan prontitud y solución, existiendo prioridades y que todos reconocemos. Hay urgencias que no pueden seguir en lista de espera. La decisión política de abocarse por instantes está y luego se desvanece. Hoy como nunca, palabras como transparencia, resultados, controles deben acompañar y estar en el lugar que les corresponde. Los recursos existen. A quienes les hemos conferido poder, debe emplearse como se espera, en lo que concierne a tiempo y forma, en el marco adecuado. De esta manera, los derechos de todos son considerados y las palabras dejan de ser vacías como inútiles. Además es válido recordar lo que dentro del marco legal debe ser castigado y devolverle así confianza a la población. No sólo impulsando lo que no amerita excusa alguna, sino también aplicando sanciones para saneamiento real de la república, ávida ciertamente de ello. Que los encubrimientos, las presiones como la impunidad y la corrupción conformen de una vez un pasado superado, porque la apertura de una página nueva en hechos pudo al fin dejar lo nocivo y cuanto corroe un sistema. Por un país digno, serio y confiable. Por una Nación que respete la división de poderes. Y por sobre todo, que el poder no termine mareando, confundiendo o ser una especie de guarida para aplacar la voz de la conciencia y de los reclamos más legítimos.
Nora E. Cardarelli
DNI 14.510.012
Funcionario mal educado
Releyendo recortes de artículos de La Capital, que me parecen importantes y los guardo, y los releo, porque me mantienen actualizado, me encontré uno del 23 de agosto de este año, y me quedé asombrado, lo guardé y no lo había leído en profundidad. Título: “Un funcionario de Formosa insultó a Tevez porque narró la pobreza”. Los dichos de un asesor de gabinete, y ex funcionario de Cultura del gobierno actual de Formosa, me parecieron una vergüenza. “Lavate la boca, villerito europeizado, HDP, ¿cuánto te pagó Macri, podrido de mierda?”, le dijo Jorge Manuel Santander a Tevez. No volvió a la Argentina porque ya está viejo, volvió a la patria a disfrutar de los millones ganados honradamente jugando a la pelota, volvió porque él y su familia extrañaban al país de sus amores, los amigos, el asado, el café, por todo eso y mucho más, resolvió volver al terruño que lo vio nacer. Tevez conoce la pobreza, conoce la riqueza, conoce ser amigo, no se olvidó del barrio Fuerte Apache y jugar en el potrero. No se transformó en un soberbio millonario. Carlitos es un señor, humilde, pero un gran señor, ejemplo para muchos chantas como el señor asesor del gabinete del gobernador Gildo Insfrán. El asesor reparte elogios a sus candidatos a nivel país, Daniel Scioli, y provincial, el actual gobernador, y cubre sus agravios diciendo que es un ferviente defensor del “modelo” nacional. El señor Santander tendría que aprender un viejo consejo que les daba a mis alumnos cuando era maestro de una nocturna: “Eres esclavo de tus palabras y dueño de tus silencios”. Sus palabras son de un mal educado y sería preferible que no le hiciera más propaganda al modelo, porque lo deja mal parado, al modelo y a los candidatos.
Carlos A. Borisenko
DNI 4.340.294
Llegó la primavera
Quisiera compartir algunas reflexiones con los lectores de este prestigioso diario, en relación con la llegada de la estación del año más esperada. Dijo alguien que la proximidad de la primavera proporciona a nuestra vida un hálito de frescura. Y es así, porque cuando vemos rebrotar los árboles y las plantas comienzan a reverdecer, a brotar y mostrando la vida latente de su interior, nuestros cuerpos parecen tonificarse con la oxigenación y sol que provee la naturaleza. La palabra “renuevo” se utiliza en el sentido de revivir, resurgir, revitalizar, es decir supone la acción de impartir vida. De la misma manera que la vida aparece después del letargo del frió invierno produciendo una renovación, nuestra vida espiritual también necesita un revivir, un renacer, un nacer de nuevo. Cuántas veces nuestras vidas se parecen a aquellas plantas que por el accionar del invierno son resecas, sin frutos, sin expectativas, sin ganas de seguir viviendo y que se materializan en vidas sin sentido, sin algo porque vivir y sin propósito. ¿Saben que es lo que necesitamos? Que surja en nosotros una primavera espiritual, un revivir, en otras palabras una “nueva vida”. La solución es conectarnos con la fuente de vida que es Dios, y esto se hace únicamente aceptando por la fe al Señor Jesucristo como nuestro salvador, pues Él murió en la cruz del calvario con ese propósito. Desde ese momento el nos imparte “su vida”, y dice la Biblia que floreceremos como la palmera, que tiene la particularidad de que la savia sube por el centro de la planta y no por la corteza como otras especies.
Jorge R. Alonso