Miércoles 09 de Junio de 2010
Casi un siglo después de perderse, Francia recupera una carta escrita por el filósofo René Descartes que databa del siglo XVII.
La misiva había sido robada hace cien años y desde entonces su paradero constituyó un misterio, hasta que apareció en una universidad de Pensilvania sin que ese centro supiera realmente que obraba en su poder. Al parecer, fue donada junto con otros bienes por la viuda de un ex alumno de la institución.
El responsable del descubrimiento fue el investigador Erik-Jan Bos, de la Universidad de Utrecht (Holanda), quien dio con una referencia a la carta mientras navegaba por internet y, tras pedir una copia a Haverford, pudo dictaminar que se trataba de una “auténtica y desconocida” misiva de Descartes.
La carta, de cuatro folios y escrita el 27 de mayo de 1641, es una muestra de la extensa correspondencia que el francés intercambió con su amigo Martin Mersenne y que formaba parte del archivo del Instituto de Francia hasta que el italiano Guglielmo Libri la robara junto a miles de otros documentos a mediados del siglo XIX.
El texto se refiere a las condiciones de la publicación de las “Meditaciones metafísicas” de las que Mersenne se ocupaba en París. Al fin de la misiva, Descartes pregunta a Mersenne sobre la conveniencia de suprimir tres textos de la obra.
En cuanto fue hallado el documento, el centro estadounidense no puso ninguna objeción a su devolución al legítimo dueño, el Instituto de Francia.
El conde Libri, un noble italiano de mediados del siglo XIX, fue acusado del robo de una colección de 72 cartas del filósofo (de las cuales se han recuperado sólo 45) aprovechando su labor como inspector de manuscritos para bibliotecas públicas. Posteriormente se supo que vendió el lote a un librero.
Años más tarde, Charles Roberts, antiguo alumno del Haverford College y gran aficionado de obras originales, adquirió la misiva sin saber que había sido robada. l