Viernes 03 de Junio de 2011
Científicos estadounidenses atribuyeron los hundimientos de barcos y caídas de aviones en el llamado Triángulo de las Bermudas a acumulaciones de gases en el fondo marino, lo que puso fin a uno de los mayores misterios del Caribe.
Monstruos marinos gigantescos, actividades paranormales, objetos voladores no identificados, puertas a otra dimensión del universo, fueron las supuestas causas de las hasta ahora inexplicables desapariciones de buques y aeronaves tanto militares como de pasajeros en un área geográfica con forma de triángulo de 1,1 millón de kilómetros cuadrados situada en el océano Atlántico entre las islas Bermudas, Puerto Rico y Fort Lauderdale (Florida, EEUU).
De acuerdo con los especialistas, no hay extraterrestres ni anomalías, solo una gran cantidad de hidratos de metano que se eyectan a la superficie y provocan inestabilidad en los sistemas de funcionamiento de los equipos de transporte.
Según la televisora CNN, los bancos de gas se hallan en sitios volcánicos, donde se generan enormes burbujas de gas que crecen geométricamente mientras ganan altura.
Cualquier nave capturada en este globo gaseoso pierde inmediatamente todas las condiciones de flotabilidad y se hunde, indicaron los expertos.
El interés y las suposiciones sobre la zona comenzaron luego de que un grupo de aviones militares con 14 hombres desapareciera inexplicablemente en diciembre de 1945.
Antes de perder contacto por radio, uno de los pilotos dijo: “Estamos entrando en aguas blancas, nada parece bien”. Fue entonces cuando comenzó la leyenda.
Pero horas después, otras 13 personas que realizaban la búsqueda aérea de sus compañeros también se desvanecieron sin explicación.
Otros dos vuelos comerciales británicos perdieron todo contacto en la década del 40.
Sin embargo, en los últimos años, los investigadores argumentan que el número de barcos y aviones perdidos en la zona es estadísticamente irrelevante si se compara con cualquier otra parte del océano.
De hecho, el área es hoy una de las vías más transitadas del mundo, y en la mayoría de los casos, los buques pasan sin contratiempos.
Una serie de libros, como “El Triángulo del Diablo”, “Limbo of the Lost” y “El enigma del Triángulo de las Bermudas” basados en explicar las desapariciones a partir de los ovnis, de “agujeros de gusano” o bien a la tecnología dejada por el mítico continente perdido de Atlántida, han abonado durante décadas un culto a la misteriosa zona.
Según los especialistas, el Triángulo es hoy más que todo, un suceso comercial.
Otras regiones donde se dieron desapariciones misteriosas son el Mar de los Sargazos, aledaño al Triángulo de las Bermudas, el Triángulo del Dragón, ubicado en el Mar del Diablo, cerca de Japón, y el llamado Vértice Marysburgh, ubicado al este del lago Ontario (entre EE. UU. y Canadá). (DPA)