Martes 01 de Marzo de 2016
Dos hombres fueron detenidos ayer acusados del crimen de las mochileras mendocinas Marina Menegazzo y María José Coni cometidos durante un ataque sexual, en la ciudad ecuatoriana de Montañita, informaron fuentes judiciales y gubernamentales de ese país.
No obstante, familiares y amigas de las víctimas no creen que las jóvenes hayan aceptado ir a la casa de los sospechosos donde terminaron asesinadas como sostienen las autoridades ecuatorianas y criticaron la investigación llevada a cabo hasta el momento.
Por su parte, el presidente Mauricio Macri informó a través de su cuenta en Twitter que se comunicó con los familiares de las jóvenes asesinadas para manifestar su apoyo y poner a su disposición la asistencia legal que necesiten.
"Me comuniqué con las familias de las chicas mendocinas para manifestarles nuestro apoyo en este tristísimo momento", escribió el jefe de Estado.
El ministro del Interior de Ecuador, José Serrano Salgado, contó que el hecho habría ocurrido entre las 22 del lunes 22 y martes 23 últimos, desde el momento en que las chicas fueron abordadas en el bar "La Abogadita" por dos hombres, uno identificado como Aurelio Eduardo Rodríguez, alias "El Rojo", y el otro Alberto Segundo Mina Ponce.
De acuerdo a la investigación, "El Rojo" presentó a las extranjeras a Mina Ponce, guardia de seguridad barrial de la zona denominada Nueva Montañita, ubicada a 400 metros de la zona poblada.
Siempre según la hipótesis oficial, en esas circunstancias los dos hombres invitaron a las turistas a pernoctar en una vivienda que tenían en la zona.
En ese marco, las chicas que habían aceptado la propuesta se dirigieron con "El Rojo" a la casa de Ponce, que en estado de ebriedad intentó abusar sexualmente de María José, quien corrió hacia el exterior del inmueble, pero en el camino recibió un fuerte golpe.
El celador barrial intentó reanimar a Coni pero constató que estaba muerta y, según su relato, ingresó a la casa nuevamente, donde "El Rojo" le había cortado el cuello a Marina.
Tras el ataque, ambos limpiaron la escena del crimen, lavaron los cuerpos que luego metieron dentro de unas bolsas embaladas con cinta y aproximadamente a las 15 los llevaron en una carretilla para abandonarlos a unos 400 metros.
Rechazo. Sin embargo, los familiares y amigas de las víctimas descreen de la hasta ahora hipótesis principal y pidieron que la Justicia ecuatoriana no cierre el caso.
"Sinceramente, no es por discriminación ni nada, pero no me da nada de confianza ese señor así que, si me preguntás a mi y conociéndolas, creo que ellas hubiesen pensado lo mismo", manifestó Agostina Cano (22), amiga que compartió parte del viaje con las chicas.
Cristina, madre de Marina, sospecha "claramente de algo mucho más oscuro y más grande, de una red de trata", ya que "estuvieron muy expuestas durante muchos días" y eran chicas que podían "llamar la atención".
"Sospechamos que detrás hay algo mucho más importante por cómo se está manejando la investigación, por las incongruencias, por los informes orales confusos que nos van dando", afirmó.
Renato Menegazzo, esposo de Cristina, rechazó la hipótesis del fiscal de la causa, Eduardo Gallardo Rodas, quien sostuvo que las jóvenes mendocinas se habían quedado sin dinero para pagar el hospedaje y le pidieron a los dos acusados compartir su alojamiento.
"No es cierto que se habían quedado sin plata. El itinerario de las chicas era Mendoza, Santiago de Chile, Lima, Machu Picchu y distintos lugares turísticos de Ecuador. Habían sacado el pasaje en agosto", indicó Menegazzo desde su casa de Godoy Cruz.
Hermana. Belén Menegazzo, hermana de Marina, coincidió con la hipótesis de una red de trata de personas y remarcó que "sería ridículo creer la versión oficial de estos dos perejiles".
"Ellas tenían todo reservado allá, tenían gente conocida donde quedarse. ¿Por qué se iban a meter en una casa ajena? La versión del gobierno es inverosímil. Es un cuento, todo mentira.
Que el presidente de Ecuador (Rafael Correa) y las autoridades se hagan cargo de lo que pasó", sentenció Belén.
Amiga. Sofía Sarmiento, la segunda amiga que compartió del viaje, coincidió con Renato al señalar que las jóvenes fueron víctimas de "una red de trata".
"Queremos que se haga justicia y no se cierre la causa. Ellas se quedaron en Montañita y tenían plata, lo cual es muy importante que se diga", sostuvo Sofía.
Además, añadió: "No creemos en nada de lo que se está diciendo de parte de la Policía y desde el gobierno de Ecuador. Pensamos que la causa se quiere cerrar rápido y no vamos a dejar que eso ocurra. Hay cosas muy raras que se tienen que esclarecer".
La chica indicó que "en Montañita hay muchos argentinos y si ellas necesitaban alojamiento, se lo iban a pedir a algunos amigos, no se lo van a pedir a dos desconocidos" y afirmó que las mochileras "contaban además con tarjeta de crédito para pagar un hostel".