Viernes 08 de Mayo de 2009
El comisario mayor Miguel Angel Rodríguez, quien hasta el mes pasado fue subjefe de la Unidad Regional II de policía y que había sido denunciado como uno de los presuntos responsables de la recaudación ilegal de la Jefatura rosarina, fue detenido anoche sospechado por la misteriosa desaparición de dos armas de guerra que habían sido incautadas en un allanamiento judicial realizado hace unos días en su domicilio particular. Tras declarar ante los investigadores, el alto oficial recuperó la libertad.
Rodríguez fue una de las autoridades de la UR II acusadas por el oficial Juan José Raffo, quien el 24 de febrero denunció el funcionamiento de las cajas negras de recaudación ilegal. El informe de Raffo ante la División Judiciales dio pie para que se abriera una investigación que recayó en el juzgado de Instrucción Nº 13, a cargo de Osvaldo Barbero. Un mes después, el 20 de marzo, el magistrado ordenó una serie de allanamientos en despachos de la Jefatura y en los domicilios particulares de Rodríguez y otros funcionarios. En esa secuencia, en la casa del Rodríguez fueron halladas cinco armas de fuego que no estaban registradas a nombre del funcionario.
Como en la orden de requisa no estaba detallada o mencionada la búsqueda de las armas porque no eran parte de la investigación por las cajas negras, el juez resolvió labrar un acta y dejar esos artefactos en la misma casa, con Rodríguez designado como depositario judicial hasta que otro magistrado se haga cargo de la nueva imputación que había surgido a partir de ese allanamiento.
Ese expediente pasó a manos de Luis María Caterina, de Instrucción Nº 3. Ese magistrado ordenó un nuevo allanamiento en la casa de Rodríguez para constatar la existencia de esas armas. Eso se realizó ayer, en horas de la tarde, pero faltaban una carabina y una granada. Según las fuentes, el ex funcionario adujo que esas dos piezas le fueron sustraídas tras el primer procedimiento.