Miércoles 06 de Marzo de 2013
El ataque con ácido contra Sergei Filin, director artístico del Ballet Bolshoi, perpetrado en enero, tomó ayer un giro misterioso y sacudió a la sociedad rusa cuando la policía detuvo a un bailarín estrella y a dos posibles cómplices, sin sugerir un motivo o explicar los cargos y las pruebas contra ellos.
Pavel Dmitrichenko, un solista que ha bailado con el Bolshoi por cerca de 10 años, fue detenido junto con otros dos hombres sin conexión aparente con la compañía.
El Ministerio del Interior del gobierno ruso dijo, a través de los investigadores, que estaba trabajando en la teoría de que Dmitrichenko había organizado el atentado, ejecutado por Yuri Zarutsky. Un tercer individuo, Andrei Lipatov, fue descrito como un conductor.
Filin fue atacado en la oscuridad de la noche nevada del 17 de enero, cuando regresaba a casa junto a su familia luego de haber asistido a una gala que congregó a numerosas personalidades culturales de Moscú. Un hombre con el rostro cubierto con un pañuelo le arrojó el ácido a la cara.
El ex bailarín de 42 años de edad, gravemente quemado, se sometió a varias operaciones en Rusia en un esfuerzo por salvar su vista, y fue enviado a Alemania para recibir tratamiento. Aunque tiene algo de visión, no está claro qué porcentaje ha salvado. Él ha dicho que planea regresar a trabajar.
Colegas de Filin dijeron que el ataque fue una venganza por su selección de ciertos bailarines en lugar de otros para los papeles estelares. Filin declaró a la televisión estatal rusa, al salir del hospital local, que sabía quién había ordenado el ataque, pero no proporcionó nombres.
La estrella de la danza Dmitrichenko estaba enemistada con Filin. El director del ballet habría rechazado a su esposa, la también bailarina Angelina Vorontsova, para desempeñar papeles principales.
Tras el ataque, el Bolshoi fue descrito como un ámbito acosado por intrigas y celos que tornan el trabajo tan insano como tempestuoso. Ex bailarines dan testimonio de una competencia amarga para los papeles que termina asignando Filin y también del rol impiadoso que suele desempeñar la dirección de la empresa.
La institución que los rusos exaltan como un ejemplo de su cultura y sus logros fue denominada como "una repugnante cloaca" por Alexei Ratmansky, ahora artista residente del American Ballet Theatre de Nueva York, quien dijo que huyó del lugar porque "la falta de ética" del Bolshoi lo estaba destruyendo humana y profesionalmente.
Filin tenía rivales muy comunes en la empresa, pero Katerina Novikova, portavoz del Bolshoi, dijo que no había oído hablar de un conflicto abierto con Dmitrichenko. Dmitrichenko, quien protagonizó la obra Iván el Terrible, había sido elegido para realizar La Bella Durmiente dentro de poco.
Las agencias de noticias rusas reportaron que el sospechoso fue detenido en el pueblo de Stupino, un suburbio de Moscú de rápido crecimiento que entre otras cosas alberga casas de verano (dachas) propiedad del Bolshoi, usadas por bailarines y directivos. Dmitrichenko dijo en una entrevista reciente que estaba actuando como administrador de una dacha en su tiempo libre.
El acusado de ejecutar el ataque, Zarutsky, de 35 años, fue arrestado en la región de Tver, a 160 kilómetros al noroeste de Moscú, precisó un comunicado del ministerio del Interior ruso.
"El solista del Bolshoi Pavel Dmitrichenko y el chófer Andrei Lipatov habían sido detenidos antes", apuntó el comunicado.
El ministerio no precisó el papel que los dos hombres desempeñaron en el crimen. "Los investigadores tienen pruebas según las cuales el ataque fue financiado por Dmitrichenko", informó una fuente policial, citada por la agencia rusa Ria Novosti. "Estamos aclarando los motivos", según la misma fuente.
La policía ya había informado de la realización de un allanamiento en la casa de Dmitrichenko.
Medios rusos informaron que Dmitrichenko es propietario de un departamento en el mismo edificio que Filin, un complejo para muchos moscovitas del mundo artístico. Y agregaron que el teléfono del bailarín estaba intervenido por la policía desde enero, lo que ayudó en la investigación.
"Con suerte, un sendero se ha encontrado", dijo Novikova ayer.
Un caso seguido en el mundo artístico
El caso, que no tiene precedentes, generó una ola de consternación internacional. El ballet del Bolshoi, con sus cerca de 220 bailarines, es el mayor del mundo. Debe su fama a su inmaculada danza de puntas pero también a la crudeza de la competencia interna de sus figuras. Conocido por sus representaciones de los grandes clásicos del ballet, es una de las instituciones más importantes de Rusia. Serguei Filin, víctima del ataque, lo lidera desde 2011.