Detienen al capitán por abandonar a los pasajeros y lo acusan de homicidio

Domingo 15 de Enero de 2012

El comandante del Costa Concordia, el mayor crucero italiano, naufragado en el mar Tirreno frente a las costas de la isla de Giglio, Francesco Schettino, fue detenido, según confirmó ayer el fiscal jefe de Grosseto, Francesco Verusio. El primer oficial del puente de mando, Ciro Ambrosi, corrió idéntica suerte. La Fiscalía los acusa de homicidio involuntario, naufragio y abandono del barco.
  “El capitán se aproximó de forma muy torpe a la isla de Giglio, chocó con una roca que está encastrada en su flanco izquierdo, haciendo inclinarse al navío y entrar gran cantidad de agua en un espacio de dos, tres minutos”, relató Verusio.
  El fiscal precintó el barco y requisó las cajas negras que registran las conversaciones de la nave con la capitanía del puerto de Livorno, el más importante de la zona. Según éstas, el impacto se produjo a las 21.45 del viernes, pero las autoridades portuarias “no fueron advertidas de inmediato”, dijo el fiscal. “No enviaron una señal de socorro. El barco contactó con nosotros cuando la evacuación ya estaba en marcha”, declaró a la CNN Emilio Del Santo, de las autoridades costeras de Livorno.
   A los investigadores les consta que el comandante abandonó la nave hacia las 23.30, de acuerdo con el diario La Repubblica. A esa hora, parte de los viajeros y de la tripulación todavía estaba esperando ser evacuada. Los últimos en abandonar el barco lo hicieron entre las 2.30 y 3. Según la cadena estadounidense, huir de la nave es el cargo más grave al que se enfrenta.
  El fiscal interrogó ayer durante varias horas a Schettino, después de que el barco, con 4.234 ocupantes a bordo, encallara a unos 500 metros de la isla toscana de Giglio, al chocar con unas rocas.
  “Hubo una peligrosa aproximación a la costa que probablemente causó el accidente, aunque será la investigación la que lo establezca totalmente”, explicó a SkyTG24 el portavoz de los guardacostas. Luciano Nicastro.
  El capitán, un napolitano de 52 años, explicó a la televisión Tgcom24 que había “golpeado una roca” que no figuraba en la carta náutica. “Mientras navegábamos a velocidad de crucero, chocamos con una roca. Según la carta náutica, tenía que haber habido suficiente agua debajo de nosotros”, se defendió.
  “Sobre la base de las primeras evidencias, todavía preliminares, el Costa Concordia, bajo el mando del capitán Francesco Schettino, estaba navegando normalmente desde Civitavecchia (Roma) a Savona, cuando de repente el buque rozó una roca”, explicó Gianni Onorato, presidente de Costa Crociere, armador del buque siniestrado.
  “El capitán estaba en el puente de mando en ese momento, entendió la severidad de la situación e inmediatamente inició una maniobra destinada a garantizar la seguridad de pasajeros y tripulación y comenzaron los procedimientos de seguridad para prepararse para una eventual evacuación del barco. Desafortunadamente, esta operación fue complicada debido a una repentina inclinación de la nave, que hizo difícil el desembarque”, aseguró Onorato.
  El guardacostas Nicastro explicó por su parte que la maniobra de seguridad que efectuó el capitán tras el accidente (acercando al barco a la costa) facilitó el rescate, pues “permitió a miles de personas ser conducidas a la costa rápidamente y de un modo seguro”.
  Sin embargo, tras el suceso, numerosos pasajeros han denunciado la actuación del capitán (a quien acusan de haberles mentido, pues informó de que era un problema eléctrico) y la tripulación tras el incidente.
  Según testigos, la orden de evacuación se dio dos horas después del accidente y no recibieron ninguna información. “La tripulación no tenía ni idea de cómo evacuar y el capitán nos mintió”, dijo uno de los 188 españoles que iban a bordo.

“La emergencia fue muy mal manejada”

“Estoy furioso, porque la emergencia que había en el barco tras el impacto fue muy mal manejada por el comandante y la tripulación”, declaró uno de los pasajeros del crucero Costa Concordia, Giuseppe Lanzafame, quien trabajó en un barco petrolero por años.
  Los expertos en este tipo de accidentes afirman que probablemente la colisión del buque contra la roca tuvo lugar unas millas marítimas antes de que el barco se acercase a la isla Giglio. Según parece, el buque cambió de ruta cuando comenzó a embarcar agua, pero prosiguió la navegación: evidentemente los responsables del buque consideraron que pese al choque, tenían la situación bajo control.
  Cuando quedó en claro que no era así, el comandante habría ordenado acercarse a la costa lo que impidió una tragedia mayor. Según Raffaele Aiello, otro comandante experto en este tipo de navegación, lo que ocurrió fue “un grave error humano. Evidentemente, el comandante del Costa Concordia siguió una ruta muy cercana a la costa, sin mirar las cartas náuticas: supongo que la colisión con la roca fue muy violenta. Si hubiese estado en el medio del mar, en cambio que cerca de la costa, seguramente el barco se hubiese hundido”, aseguró Aiello.