Detenida por trata de personas en un burdel
La encargada de un prostíbulo de Gálvez quedó presa por orden de un juez federal bonaerense

Domingo 27 de Septiembre de 2009

Nadie se asombró demasiado cuando efectivos de la división Trata de Personas de la Policía Federal allanaron Casita de Barro, un bar y whiskería ubicado en la ciudad de Gálvez. Un año atrás en ese lugar fueron halladas dos menores que eran obligadas a ejercer la prostitución. Ahora, por orden de un juez federal de la localidad bonaerense de Mercedes, detuvieron a la encargada acusada de infracción a la ley 26.364 de prevención y sanción de la trata de personas.

La policía llegó con una orden de allanamiento emanada por el juzgado federal de Mercedes a cargo de Héctor Rubén Echave y detuvo a la encargada del lugar, de 46 años. El local del barrio Bermúdez, que según confiaron fuentes policiales no contaba con habilitación municipal, fue clausurado.

La mujer detenida esta semana es la segunda acusada por el ejercicio forzado de la prostitución en el lugar. Una mujer de 52 años que se desempeñaba como madama del prostíbulo ya había sido procesada por "facilitamiento de la prostitución de menores" tras el hallazgo, en 2008, de jóvenes retenidas en el lugar.

Traslado.El procedimiento fue el miércoles a la noche. Los efectivos llegaron hasta un local de calle Ghandi y Bermúdez, en la zona noroeste de Gálvez, ciudad ubicada en el departamento San Jerónimo a 110 kilómetros de Rosario. La mujer detenida quedó incomunicada y fue trasladada a Mercedes. La acusación que pesa sobre ella es la de violar la ley de trata de personas, sancionada hace poco más de un año.

Pese al hermetismo que rodeó el procedimiento, fuentes de la investigación indicaron que en el lugar se secuestró documentación de importancia para la causa, películas y elementos que quedaron incorporados al expediente. Aunque esta vez no se hallaron menores trabajando en el lugar.

Sin habilitación.Voceros de la causa indicaron que el local "ya había sido clausurado cuando fueron encontradas dos menores que eran obligadas a prostituirse". La fuente agregó que Casita de Barro funcionó hasta ese momento como un bar y whiskería habilitado por la Municipalidad. Tras la clausura de junio de 2008 el Municipio le quitó la habilitación y ya no volvió a emitiísela. Pero abrió hace cuatro o cinco meses. Funcionaba sin habilitación", indicó.

En el procedimiento anterior, efectivos de la Tropa de Operaciones Especiales (TOE) de la policía allanaron el local por orden del juez de Instrucción de Santa Fe, Diego Andrés de la Torre. El magistrado investigaba desde el 22 de abril de 2008 una denuncia realizada por un hombre en la comisaría 7ª, del barrio Yapeyú de Santa Fe, en la que manifestaba que su hija, una menor de 16 años, había desaparecido. Un mes más tarde volvió a la seccional e indicó que su hija se había comunicado mediante mensaje de texto con un celular que no era suyo. Y daba pistas sobre un lugar donde la tenían retenida.

Los efectivos de la TOE llegaron al lugar la noche del 5 de junio de 2008. Había cinco mujeres, dos de ellas menores. Una de esas chicas era la que buscaba el juez De la Torre. Luego la menor contó que tres días antes de que su padre hiciera la denuncia, varios hombres la levantaron en un auto. "Contó que primero la llevaron a Rosario y luego a Gálvez", explicó un vocero. María Cristina M., de 52 años, quien oficiaba como madama del lugar fue procesada por "facilitamiento de la prostitución de menores". Según fuentes cercanas a la causa, "la mujer recuperó la libertad hace pocos meses".