Viernes 01 de Julio de 2011
Un grupo de medición de radiactividad ha detectado pequeñas cantidades de sustancias radiactivas en las muestras de orina de 10 niños de la ciudad de Fukushima. Las pruebas se realizaron en mayo a 10 niños de edades comprendidas entre 6 y 16 años y los autores de las mediciones fueron civiles japoneses y miembros de Acro, una organización francesa que mide la radiactividad. Los 10 niños analizados dieron positivo en pequeñas cantidades de cesio-134 y cesio-137.
El presidente de Acro, David Boilley, dijo que los resultados sugieren que existe una alta probabilidad de que los niños que viven en las inmediaciones de la ciudad de Fukushima han estado expuestos a radiación interna.
Según el estudio, una niña de ocho años marcó 1.13 bequerelios (Bq) de cesio-134 por cada litro de orina, siendo ésta la lectura más alta para este isótopo. En cambio la lectura más alta para el cesio-137 fue de 1,30 Bq en un niño de siete años de edad, según agencia de noticias Kyodo.
La ingestión de radiación podría prevenirse si se evita la leche y los alimentos contaminados. Sin embargo, será inevitable que salgan a la venta productos contaminados a niveles aceptables para el gobierno.
Las autoridades de salud en Fukushima empezaran a revisar las dosis de radiación interna entre todos y cada uno de los dos millones de residentes de la prefectura, un proyecto de 30 años que tendrá un coste estimado de 100 mil millones de yenes.
En otros análisis diferentes, también se encontró cesio radiactivo y yodo en la orina de 15 residentes de dos ciudades situadas a 30 y a 40 kilómetros de la central nuclear de Fukushima. Aunque ninguno de ellos había excedido la dosis máxima permitida de 20 mSv al año, los expertos expresaron su preocupación por la presencia de cesio-137, un subproducto de la fisión nuclear con una vida media de 30 años.
Anteayer, un organismo de vigilancia radiactiva japonés reveló que 15 toneladas de agua se habrían filtrado desde los tubos del flamante sistema de descontaminación de la siniestrada planta atómica de Fukushima. La filtración, ya reparada, se produjo desde una zona de almacenaje en la planta, ubicada en la costa del Pacífico.
Vastas cantidades de agua contaminada con distintos niveles de radiación han sido almacenadas en tanques de contención en la planta luego de ser usadas por el operador de la central para enfriar reactores dañados cuando sus sistemas de enfriamiento fueron averiados por el terremoto y el tsunami del 11 de marzo.
La operadora de la planta, Tepco, lleva semanas trabajando contrarreloj, ya que se calcula que el líquido estancado, que aumenta día a día por las lluvias de la época y el agua inyectada a los reactores para enfriarlos, podría desbordar los conductos subterráneos y filtrarse al exterior en una semana si el sistema no se pone en marcha. (AP)