Detalles para una adecuada medición del propio paciente
Uno de los métodos que más interés ha despertado en los últimos años y que se ha establecido en guías nacionales e internacionales médicas es la medición domiciliaria de la presión.

Sábado 17 de Mayo de 2014

Uno de los métodos que más interés ha despertado en los últimos años y que se ha establecido en guías nacionales e internacionales médicas es la medición domiciliaria de la presión.

Las recomendaciones son que las mediciones las realice el propio paciente, sentado y con el brazo apoyado sobre una mesa; se indica colocar el manguito en el brazo "no hábil". De ese modo la mano más diestra queda libre para manejar el equipo.

Se realizan tres mediciones consecutivas, con intervalos de un minuto entre cada una de ellas, y se registra el promedio de las dos últimas.

Las mediciones deben realizarse por la mañana antes de la medicación y por la tarde, durante una semana.

Los beneficios de esta modalidad de control es que proporciona información al paciente y al médico sobre la evolución de la enfermedad, favorece una adecuada indicación de las dosis de medicación a emplear y su forma de distribuirla durante el día, y simultáneamente mejora la adherencia al tratamiento por parte del paciente, que de esta manera es partícipe activo del mismo, en contraposición a ser un sujeto pasivo que no se involucra.

En la actualidad se utilizan, generalmente, equipos automáticos cuyo manejo es sencillo y permite evitar muchos errores técnicos que se cometían con el método tradicional.

Una semana de control por mes es lo recomendado, ya que se debe evitar una dependencia excesiva a la medición de la presión arterial, que en algunos pacientes se puede transformar en una verdadera "presuromanía" (obsesionarse con la medición de la presión).