Viernes 06 de Marzo de 2009
Un adolescente de 15 años fue detenido en Villa Gobernador Gálvez bajo la acusación de haber asesinado a Juana Amaya, una mujer de 85 años que fue hallada estrangulada en su casa de la zona sur de Rosario. El joven admitió en sede policial ser el autor material del crimen y afirmó que el violento suceso se desató cuando la víctima lo sorprendió robándole dinero.
Lucas Ezequiel E., de 15 años, fue apresado ayer a la mañana por efectivos de la Brigada de Homicidios en una vivienda de Marcos Paz al 2400, en Villa Gobernador Gálvez. El chico —que no tiene antecedentes penales— les contó a los pesquisas que conoció a Amaya cuando comenzó a trabajar en una panadería ubicada a pocos metros de la casa de la mujer, en Suriguez y Acha 5818 bis (un pasaje perpendicular a Arijón al 1700). A raíz de la relación, el adolescente se ofreció a realizarle "mandados" y la mujer aceptó. Además, Lucas E. se ganaba la vida cortando el césped a los vecinos de la anciana.
El chico explicó en forma minuciosa todos los pasos que dio en la casa y que terminaron con la vida de Juana. Contó que el sábado le realizó una compra a la mujer y regresó a su propiedad. Una vez adentro, al parecer, el adolescente creyó que era el momento para cometer un robo. "Aprovechó un descuido de la mujer, fue hasta la habitación y sacó 400 pesos de un ropero", explicó un vocero.
Descubierto. Según el portavoz, la mujer lo sorprendió y le pidió que le devolviera el dinero. El muchacho se negó y le exigió la llave de la puerta de ingreso. "En el living forcejearon, el pibe la empujó y la mujer se golpeó la cabeza en el suelo. Continuaron forcejeando y, en medio de la pelea, le dio un puntazo en el cuello con un cuchillo tramontina", explicó un oficial. El vocero explicó que el adolescente usaba el cuchillo para cortar el césped en casas del barrio.
Luego el adolescente le anudó el cuello con un trapo, la arrastró desde el living hasta el baño y se marchó. Recorrió una cuadra y arrojó la llave en una zanja. Ayer a la tarde, los pesquisas de Homicidios la encontraron. "Estaba sucia por la lluvia", explicó la fuente.
La mujer vivía sola desde hacía unos meses. Poco después del mediodía del martes su sobrina Lucía Cataldo, una sobrina, preocupada porque Amaya no se había contactado con ella, decidió acercarse hasta la casa y descubrió el crimen. La víctima tenía un pedazo de tela atada al cuello con un par de nudos, lo que indicaba que habría sido estrangulada.