Martes 06 de Noviembre de 2012
Pueblo Esther.— Cuando las porteras y maestras de un jardín de infantes de esta localidad llegaron ayer para abrir la institución se encontraron un panorama desolador: delantales rotos, témperas destapadas y desparramadas por el suelo e inscripciones en las paredes.
"Cuando llegué estaban todos en la puerta llorando, porque lo primero que uno hace cuando ve violentada en nuestra casa es llorar", contó uno de los directivos de la ionstitución que, paradójicamente, se encuentra frente a la comisaría del pueblo. Es que si bien no es la primera vez que este establecimiento es robado −ya se llevaron en otra oportunidad herramientas de la sala de carpintería− "una cosa son robos que suceden en todos lados, pero este grado de vandalismo no".
Este mismo directivo comentó que el alarma de la escuela sonó a las 22.30 de la noche anterior, pero cuando acudió no vio movimiento alguno. "Esta mañana me encontré con estos destrozos lamentables", afirmó y agregó que según las investigaciones preliminares de la policía científica, los ladrones serían adolescentes.
Para no exponer a los chicos a que vean el estado deprimente en que quedó la salita, las autoridades escolares decidieron llamar a los padres y suspender el dictado de clases por el día de ayer.