Destinados al éxito
Hablemos de murga y del imaginario colectivo de la palabra. Más de uno (como yo) dirá: “Sííí, los chicos esos que van a los cumpleaños o a los eventos y te cantan los temas de La Mosca, entre otros”. Sin saber lo que hace años se viene...

Viernes 01 de Agosto de 2014

Hablemos de murga y del imaginario colectivo de la palabra. Más de uno (como yo) dirá: “Sííí, los chicos esos que van a los cumpleaños o a los eventos y te cantan los temas de La Mosca, entre otros”. Sin saber lo que hace años se viene gestando en nuestro país y tiene fuertes y viejas raíces ya, acá nomás, en Uruguay. Murga como candombe, como expresión musical y corporal, como parodia, como sátiras de la realidad, como alegría,  como conciencia y como protesta. El sábado tuve la suerte de conocer y ver por primera vez un espectáculo de “La Cotorra”, confieso que fui como un libro abierto y en blanco dispuesto a ser escrito de manera definitiva con el concepto que iba a tener de ese día en más, de la murga. ¿Cómo explicar que faltaron hojas para expresar lo que sentí y viví? Una hora y media de show que tuve que corroborar dos veces porque no podía creer que había terminado, parecieron apenas 20 minutos, me quedé, nos quedamos más de 500 personas con ganas de más, no alcanzaban los aplausos, la gente de pie, bailando, saludando, despidiendo, festejando, enamorándose, encontrando un nuevo gusto algunos y volviendo a disfrutarlo otros cuantos. Hablemos del show. Transitar un camino, los encuentros y los desencuentros. Las realidades de nuestro país escuchada a través de 16 voces majestuosas con la picardía y la gracia de cada canción, haciendo referencia a temas que iban desde el fútbol, los partidos políticos con sus “figuras políticas”, a los linchamientos o a la homosexualidad. Problemáticas que nos avasallaron, que se instalaron durante meses en la tele, en los diarios, en internet, en las charlas con los vecinos con los amigos, hasta con los desconocidos. Despliegue de talento, de energía, de compromiso, de unión. Vestuarios coloridos e instrumentos fueron los infaltables de la noche que le dieron el toque de fiesta inolvidable. A veces pasa que ves algo o a alguien y tu ser emana por tus poros esas ganas y esa necesidad de decirle que van a llegar lejos, que van a ser revolucionarios en lo suyo. A veces te pasa que si te lo contaban no lo creías y es por eso que escribo para que crean y para que se contagien las ganas de ver que La Cotorra es magia, es risa y es encanto. ¡Felicitaciones! Salú.
 

Victoria Otaño
DNI 36.538.629