Desprecio a la vida II
El día 15/06/12 se publicó en esta sección una carta titulada ¿Desprecio a la vida?, en la cual se agravia no sólo mi conducta y responsabilidad como médica sino también mi capacidad humana en el ejercicio de mi profesión, debido a lo cual considero necesario hacer las acotaciones pertinentes.

Domingo 15 de Julio de 2012

El día 15/06/12 se publicó en esta sección una carta titulada ¿Desprecio a la vida?, en la cual se agravia no sólo mi conducta y responsabilidad como médica sino también mi capacidad humana en el ejercicio de mi profesión, debido a lo cual considero necesario hacer las acotaciones pertinentes. Ante todo debo decir que efectivamente fui médica de cabecera de la señora fallecida, durante aproximadamente 13 años. Durante ese largo lapso, jamás recibí una queja de dicha paciente. Puedo comprender que ante el dolor y el sufrimiento que produce la pérdida de un ser querido la familia se manifieste buscando razones de lo acontecido; lo entiendo y lo lamento, pero me veo obligada a aclarar los hechos, en los cuales se me involucra. El día en que según las hijas su madre sufrió una caída me encontraba haciendo uso de mi licencia anual, reintegrándome a mi actividad profesional a mediados de febrero. El 29/02/12 concurre a mi consultorio un familiar de la antedicha para solicitarme recetas, sin que se me pusiera en conocimiento de ninguna situación clínica vinculada con la paciente. El día 14/03/12 nuevamente acude un familiar para solicitarme provisión de recetas y confección de pedidos de pañales, informándome recién en esta oportunidad que la señora estaba internada con fractura de cadera. Hasta ese momento yo desconocía en absoluto el acontecimiento. En fecha 25/03/12 nuevamente concurre a mi consultorio un familiar solicitándome pedido de pañales y recetas, y declarando en esa ocasión que la paciente se encontraba en internación domiciliaria, lo cual comprende control de médico y enfermero a cargo del efector donde se desarrollaba la internación clínica institucional. En ese mismo acto el familiar me comenta que se había detectado hematuria, por lo cual le indico suspender administración de anticoagulantes y consulta con su hematóloga, expresándole además que es muy importante que le comunique esto al médico de internación domiciliaria interviniente. A partir de ese momento no tuve información alguna relacionada con el paciente hasta tomar conocimiento de lo ocurrido a través del diario. He tratado aquí de no ser subjetiva y dejarme llevar por emociones, limitándome a puntualizar lo sucedido. Estos son los hechos. Esta es mi verdad.

Doctora Beatriz Claus
DNI 10.410.476