Lunes 09 de Febrero de 2009
El obispo Richard Williamson, cuestionado por negar el Holocausto judío, fue relevado ayer por la Fraternidad Sacerdotal San Pío X del cargo de director del Seminario de La Reja, que ocupaba desde 2003.
La decisión fue informada por el superior del Distrito de América del Sur de la orden creada por el ultraconservador arzobispo Marcel Lefebvre (Tourcoing, Francia, 1905-Martigny, Suiza, 1991), el padre Christian Bouchacourt, quien aseguró que las "afirmaciones" de Williamson "no reflejan en modo alguno la posición" de la congregación.
"Un obispo católico no puede hablar con autoridad eclesiástica sino sobre materias concernientes a la fe y a la moral", expresó Bouchacourt.
La Fraternidad San Pío X reconoció "inoportunos" los "comentarios" de Williamson, pero repudió con "tristeza" las "acusaciones permanentes" hacia la orden religiosa "con el fin manifiesto de desacreditarla".
Pese a que el Papa Benedicto XVI le había exigido una retractación, el obispo lefebvriano insistió ante el semanario alemán Der Spiegel que no existían evidencias del genocidio perpetrado por el régimen nazi contra los judíos. "Cuando encuentre pruebas (del Holocausto), entonces me corregiré, pero para eso se necesita tiempo", dijo Williamson.
El religioso, además, afirmó que en los derechos humanos "se desarrollan siempre políticas anticristianas".
Williamson no asistió ayer a la misa que, en latín y de espaldas a los feligreses, celebró uno de los curas integrantes de la Fraternidad Sacerdotal Pío X en la localidad bonaerense de La Reja, partido de Moreno.
En tanto, monseñor Jorge Casaretto ofició ayer al mediodía la ceremonia religiosa en la parroquia de la Fraternidad Pío X ubicada en la localidad de Olivos, a pocas cuadras de la quinta presidencial.
Gesto. La decisión de Casaretto fue considerada un fuerte gesto de la Iglesia Católica hacia los lefebvristas, tres días después de que la Conferencia Episcopal Argentina hubiese asegurado "no tener contacto alguno" con Williamson.
El vocero episcopal, presbítero Jorge Oesterheld, sostuvo que "la Iglesia en Argentina no mantiene absolutamente ningún contacto institucional y de ninguna índole con los lefebvristas", el grupo religioso ultraconservador que no acepta las reformas introducidas por el Concilio Vaticano II.
La presencia del obispo británico en el país era desconocida hasta que se difundieron sus polémicas declaraciones.
En La Reja se desempeñó durante más de cinco años como director del seminario Nuestra Señora Corredentora, el único en América latina de los seis que posee la orden en el mundo.
La comunidad judía local repudió las expresiones negacionistas del Holocausto por parte del obispo Willliamson.
"Escuchar que un alto prelado se pronuncie de esa manera nos produce mucho dolor. Sus expresiones fueron muy desafortunadas", opinó Julio Schlosser, secretario general de Asociación de mutuales israelitas argentinas (Amia).
Marcel Lefebvre fundó la Sociedad Sacerdotal de San Pío X en 1969, opuesta a las reformas del Concilio Vaticano II.
Desde el inicio de su pontificado, Benedicto XVI dejó clara su intención de normalizar las relaciones con los lefebvristas excomulgados en 1988 por su antecesor Juan Pablo II.
En 2007, respondió a una de las demandas de la congregación al eliminar restricciones a la celebración de la misa en latín, y al levantar el decreto de excomunión dejó la puerta abierta para iniciar discusiones teológicas sobre la normalización de las relaciones y concretar el regreso de la orden a la Santa Sede.
El movimiento tradicionalista tiene unos 460 sacerdotes y cerca de 150.000 fieles en unos 50 países, muchos de ellos en América latina. l (DyN)