Martes 16 de Febrero de 2010
Ayer fui a llevarles flores a mis padres al cementerio La Piedad (a la que llaman la parte "nueva" ¿?), donde también están mis abuelos. Fue desagradable ver que a mis abuelos les habían robado las cosas de bronce de sus nichos, pero mas desagradable aún fue ver que en el nicho vecino (segunda fila y a la vista de todos), de abajo, le faltaba la tapa, y estaban totalmente expuestos un cajón grande y sobre él, uno blanco y pequeño de una criatura. Realmente no sé explicar lo que sentí en ese momento. En principio pregunto: señor intendente, es muy costoso poner algunos (no muchos) guardias para tratar de que la ultima morada de nuestros seres queridos no sea blanco de estos desalmados ladrones? ¿Es muy costoso poner aunque sea dos o tres personas que, aunque no sea a corto plazo, puedan reparar estos destrozos? ¿Se podría intentar que algún guardia efectúe una recorrida, para evitar que nos roben mientras estamos ahí? No es muy costoso, señor intendente, para eso pagamos nuestros impuestos, y en verdad es denigrante ver que nuestros seres queridos están en un lugar que se halla en estado totalmente deplorable. Es una terrible falta de respeto, a nuestros difuntos y a todos nosotros.
Carlos Leonetti,
clleonetti@yahoo.com.ar