Desmanes en la estación Constitución dejaron 13 heridos y 34 detenidos
Serios incidentes que derivaron en destrozos, saqueos y enfrentamientos a pedradas con la policía se produjeron ayer fuera de la estación porteña de Constitución, en medio de un corte de vías del tren Roca...

Viernes 24 de Diciembre de 2010

Serios incidentes que derivaron en destrozos, saqueos y enfrentamientos a pedradas con la policía se produjeron ayer fuera de la estación porteña de Constitución, en medio de un corte de vías del tren Roca por parte de trabajadores tercerizados que demandan su incorporación a planta permanente. Hubo trece heridos (uno de ellos de gravedad) y 34 detenidos.
  La gravedad de los hechos obligaron a la presidenta Cristina Fernández a suspender hasta hoy su viaje a Santa Cruz. La jefa de Estado ordenó al secretario de Transporte, Juan Pablo Schiavi, que realice una denuncia penal contra responsables de la protesta.
  Schiavi estimó anoche que el servicio de la línea Roca quedaría restablecido hoy dado que el corte de vías a la altura de Avellaneda obligó a una minuciosa revisión por cuestiones de seguridad.
  Al menos 13 personas (entre ellos un hombre de 60 años que está internado en grave estado, y ocho policías), terminaron con heridas y contusiones, mientras que otras 34, la mayor parte de entre 18 y 30 años, fueron detenidas en medio de una batalla campal que comenzó poco antes de las 18 y se prolongó durante más de una hora.
  Los choques se produjeron por la interrupción del servicio de la línea Roca, que une la Capital Federal con el sur del conurbano. Tras siete horas, miles de pasajeros que esperaban regresar a sus hogares luego de la jornada laboral, comenzaron a expresar su hartazgo. Esa situación fue aprovechada por una veintena de jóvenes (todos con gorritas y mochilas) quienes comenzaron a arrojar piedras, botellas y otros objetos contra un reducido grupo de policías que estaban dentro de la estación ferroviaria, cuyas rejas de ingreso habían sido cerradas.
  Luego empezaron a destruir negocios de la estación.
  Ese fue el final, a las 18, de un corte de vías que había empezado a las 11 y que era motorizado por trabajadores tercerizados y militantes del Polo Obrero, para pedir por la reincorporación de despedidos y el pase a planta permanente de empleados.
  De ese partido era el militante Martín Ferreyra, quien murió el 20 de octubre, en medio de otra protesta y de un choque con gremialistas de la Unión Ferroviaria en otro corte de las vías del Roca.
  En medio de la refriega con la policía, los manifestantes impidieron el paso de ambulancias con médicos de emergencias que habían sido reclamados para atender a los heridos, entre ellos una mujer embarazada.
  Según indicaron fuentes del Ministerio de Salud porteño, uno de esos heridos, un hombre de unos 60 años, ingresó en grave estado al hospital Argerich, con traumatismo de cráneo y pérdida de conocimiento.
  Además, una mujer de 55 años con “una crisis nerviosa” fue trasladada al mismo centro asistencial del barrio porteño de La Boca.
  Fuentes policiales precisaron, en tanto, que a raíz de los incidentes, al menos 34 personas fueron detenidas.
  Entre las pertenencias secuestradas a las personas demoradas se encontraron piedras, navajas, botellas rotas, cachiporras y caños.
  La presencia tardía de la Guardia de Infantería generó corridas en los alrededores de la terminal ferroviaria y enfrentamientos con los jóvenes, que lanzaban piedras a los policías.
  La protesta recién pudo disiparse 30 minutos después de iniciarse, cuando los carros hidrantes lanzaron chorros de agua coloreada y algunos gases lacrimógenos, tanto al grupo más enardecidos como a los pasajeros que esperaban ómnibus para regresar a sus hogares tras la jornada de trabajo, imposibilitados de viajar en tren.
  Los incidentes se habían iniciado con pedradas contra las cortinas cerradas de la terminal ferroviaria y tras forzar uno de los accesos, los revoltosos ingresaron al hall de la estación, donde incendiaron tachos de residuos.
  Minutos después los manifestantes destruyeron a golpes y patadas cabinas de teléfonos e instalaciones de la terminal, mientras otros arrojaban envases de botellas traídas de un local que habían saqueado previamente.
  En tanto, otros manifestantes ingresaron por la fuerza a un local de ropa deportiva, de cual se llevaron zapatillas, camisetas y otras prendas en bolsas de residuos.
  Algunas horas después y cuando la calma parecía haberse restablecido definitivamente, nuevas corridas alteraron el clima en la zona, aunque la rápida actuación de la policía, que detuvo a varias personas, terminó con todo conato de violencia.

“Agitadores profesionales”. Juan Pablo Schiavi apuntó al Partido Obrero por los incidentes y les adjudicación motivaciones políticas.
  “No son trabajadores ferroviarios, son agitadores profesionales”, dijo el funcionario, al referirse a quienes mantuvieron cortadas las vías del ferrocarril Roca en Avellaneda .
  Dijo que radicaría una denuncia penal contra los “ocupantes ilegales de las vías”, refiriéndose a los trabajadores tercerizados del Roca.
  Schiavi afirmó que “los incidentes comenzaron cuando el ministro de Trabajo Carlos Tomada dio por finalizadas las negociaciones, que nada tuvieron que ver con los trabajadores tercerizados, luego de siete horas”. E insistió: “No son ferroviarios. Hay una operación política o grupo político que ha ido, ha cortado las vías buscando incorporar a trabajadores que no son ferroviarios”.

La UCR advierte

El bloque de diputados radicales advirtió anoche que “los desmanes en la estación Constitución son una nueva manifestación de los peligros que corre una sociedad en la que no está consolidado el imperio de la ley. El Estado omite el cumplimiento de sus responsabilidades básicas y los habitantes se sienten cada vez más tentados a hacer justicia por mano propia”.