Deseos para la nueva Navidad
Se aproxima la Navidad. Allá por abril se nos presentaba distante, pero como pareciera que los meses cada vez transcurren más rápidamente, en un abrir y cerrar de ojos estuvimos ante las infaltables ofertas de sidra y pan dulce, que resurgen en estos días preparando el clima para las fiestas de diciembre.

Sábado 21 de Noviembre de 2009

Se aproxima la Navidad. Allá por abril se nos presentaba distante, pero como pareciera que los meses cada vez transcurren más rápidamente, en un abrir y cerrar de ojos estuvimos ante las infaltables ofertas de sidra y pan dulce, que resurgen en estos días preparando el clima para las fiestas de diciembre. LLegará y pasará la Navidad, y su influencia bienhechora se percibirá por algunos días. Una influencia que debiera radicarse definitivamente en la mente de quienes tienen en sus manos el destino de la humanidad. Por eso, si el espíritu de la Navidad no alcanza, esperemos que un rayo divino les ilumine el alma para que puedan producir la chispa sublime que encienda la hoguera de la concordia universal. En la llamas de esa hoguera sagrada se harían cenizas las sombras que aún cubren el sol luminoso de la paz mundial. Desde hace unos años vienen apareciendo algunas señales que aclararon el cielo de las relaciones internacionales; pero de pronto ese cielo se ensombrece nuevamente. Si esas señales se hicieran más fuertes, nuestro mundo giraría en torno al eje de una feliz convivencia. Confiemos en que sean demolidos los muros ideológicos, étnicos y religiosos que impiden la armonía entre las naciones, y aún entre pueblos de un mismo país. Cuando ello suceda, el dulce canto de las canciones navideñas, tendrá un verdadero sentido.

Edgardo Urraco poesia4@gmail.com