Lunes 11 de Octubre de 2021
El municipio conversa con empresarios para que bares y restaurantes se establezcan en Refinería y crear así un nuevo polo gastronómico, en un sector que está creciendo exponencialmente en términos inmobiliarios y donde hoy hay pocas opciones para salir a comer. Pero desde el barrio ya aparecieron voces que advierten que la potenciación de la zona no puede soslayar la historia que las calles y veredas llevan marcadas desde sus orígenes.
El gastronómico Carlos Avalle dice que el desafío es “sostener la identidad del barrio junto con el que quiera venir, y no que sus actores cotidianos se vean invadidos”. El chef del restaurante Refinería, que abrió hace 13 años montado en un edificio que data de 1870, marca que el barrio tiene una idiosincrasia muy clara y una diferenciación importante respecto de otros. “Es un barrio sin altura, con casas y locales de otra época. Los que lo pateamos hace años vemos al mismo almacenero de siempre, y eso tiene su encanto, ya que ayuda a la identidad de un servicio como la gastronomía”, cuenta.
Avalle marca que el crecimiento allí siempre ha sido paulatino y a largo plazo, y que el sector tiene mucho para explorar y para dar en lo que su historia representa. “Es un área no explotada en su totalidad, hay pocas unidades gastronómicas en el barrio”, analiza. Desde su mirada, la fisonomía de Refinería cambió poco durante los últimos años, porque todo lo que desembarcó a nivel inmobiliario fue en espacios vacíos o viejas industrias, por lo que “todo sigue siendo bastante parecido, y la riqueza justamente está en tratar de salvarlo”.
"Hay que entender el barrio, mirar hacia adentro y considerarlo a la hora de armar la propuesta de tu negocio", opinó. En su lectura, los restaurantes "se desarrollan desde la cocina en adelante", y afirma que las herramientas de su propuesta son "la calidad de la materia prima y su manipulación para cautivar el interés de los comensales". Por eso, dijo que le gustaría que los proyectos que arriben aporten principalmente en "calidad y largo plazo". "Que se genere algo a lo que se apueste fuerte y perdure, y no que sean cambios permanentes. La constancia es lo que da solidez a un lugar, no construís un barrio ni un polo gastronómico en un año", cerró.