Edición Impresa

Desde la llegada de Russo, Central sabe sobreponerse a los momentos complicados

Que Central se encuentre en medio de una gran campaña en la temporada, que ya haya logrado prácticamente su continuidad en la primera división (siempre fue el primero y gran objetivo) y hasta que tenga chances de ser campeón son datos insoslayables, irrebatibles.

Miércoles 23 de Abril de 2014

Que Central se encuentre en medio de una gran campaña en la temporada, que ya haya logrado prácticamente su continuidad en la primera división (siempre fue el primero y gran objetivo) y hasta que tenga chances de ser campeón son datos insoslayables, irrebatibles. Claro que a esto no se llegó por cuestiones fortuitas. Detrás hubo mucho trabajo, pero sobre todo muchas complicaciones que debieron ser resueltas en climas hostiles, con agentes externos jugando un rol determinante, además, claro está, de situaciones que parecían imposibles de resolver y que anidaban dentro de la cancha, donde el equipo entregaba más dudas que certezas. Y esto no nació ahora. Tampoco en el torneo Final, sino que fueron complicaciones que aparecieron desde el inicio del ciclo Russo, allá en los albores de la temporada 2012/13 de la Primera B Nacional. Todos esos contratiempos potencian aún más el balance y resaltan la posición en la que se llega al final de la temporada.

Russo repitió en más de una ocasión esto de que en todo momento creyó en un grupo que siempre supo reponerse de momentos complicados. Y si se recuerda que lo haya hecho varias veces es porque, precisamente, esas etapas turbulentas también fueron varias.

El recuerdo más reciente está en lo que sucedió hace poco más de un mes, cuando la seguidilla de partidos sin victorias comenzaba a hacerse carne en el grupo. Los cuestionamientos crecieron, por la sencilla razón de que aquellas centésimas y milésimas que juegan un rol tan importante en el tema de los promedios habían comenzado a mirarse nuevamente de reojo. Pero llegó el partido contra Boca, después el clásico y así sucesivamente (no siempre con victorias), hasta alcanzar los cinco partidos sin derrotas, cuando lo que se había vivido poco tiempo antes habían sido la misma cantidad, pero sin victorias. A todo esto, Russo siempre se mostró calmo, convencido de que "una vez más" la cosa se iba a revertir.

Como se revirtió en otro momento. Casi a la misma altura, pero del Inicial, el equipo pasó por los mismos sofocones. Cinco partidos sin sumar de a tres complicaron las cosas. Con un agravante: en ese momento se encontraba en zona de descenso. "Confiamos mucho en lo que tenemos y cuando nos pasan estas cosas (por los partidos sin ganar) venimos a Arroyo Seco, nos encerramos en este que es nuestro lugar y seguimos trabajando". Palabras del entrenador en aquel momento también complejo, donde los cuestionamientos, sobre todo hacia el DT, también existieron. Claro que en esa época se venían dando los primeros pasos tras el retorno a la primera y la incertidumbre era tal vez mayor. Para quien no lo recuerda fácilmente, hubo una remontada pronunciada, sobre todo a partir del clásico, que con vaivenes lógicos no se detuvo hasta el final de aquel torneo. Más allá de eso, se trató de otro episodio de vientos cruzados en el que debió sujetarse nuevamente con fuerza el timón.

Para traer a cuento todo esto es imposible obviar lo que fue el primer y gran momento de tensión, que tuvo vida en el arranque de este proceso de Russo al frente del equipo, cuando recién se iniciaba su faena como DT canalla en la B Nacional. Arranque complicado, resultados adversos, jugadores que no daban la talla. Todos puntos negativos. ¿Fue el momento más crítico de Russo como técnico en este último año y medio? Definitivamente sí. Insultos y proyectiles en medio del descontento generalizado. Hacia Russo, pero también hacia los jugadores, que eran otros, pero que también formaron parte de un grupo al que no le quedó otra que capear el temporal, agachar la cabeza y seguir intentándolo. Los resultados fueron positivos. Es que después de aquel partido ante Defensa y Justicia, en el que la cabeza de Russo parecía tener precio, llegó la remontada y el logro del ascenso hasta con holgura.

La incidencia que pudo tener contar con un plantel con jugadores de mucha experiencia es algo que sólo el grupo debe saber valorar en su intimidad. No obstante, hubo quienes dejaron entrever que "fue uno de los puntos más fuertes" en cada momento de tensión.

Que hoy la permanencia ya esté prácticamente a resguardo, que exista la posibilidad de ir por el título o por la clasificación a la Copa Sudamericana, no invalida todos los contratiempos que debieron sortearse. Más todavía, potencia ese espíritu de superación del que fue necesario hacer gala.

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario