Sábado 07 de Marzo de 2009
No es fácil ser hincha de Rosario Central. Desde la ida de Madelón, con ingresos y egresos de jugadores, habiendo transferido excelentes volantes tiempo atrás, así estamos hoy, empezando de nuevo. Pero mi carta tiene como objetivo rescatar el valioso aporte de Gustavo Alfaro, quien se portó como un señor. Vino convocado y recomendado, con una trayectoria que lo avala, depositó todas sus esperanzas en nuestro plantel, en nuestra dirigencia. ¿Qué faltó? Ganar, lo que necesita hoy Central, resultados. Este director técnico nos dio todo, alma, corazón y vida. Recompuso las prácticas, el sacrificio y por sobre todo la esperanza. Se retiró con un agradecimiento a nosotros los "canayas", y desde Rosario no le decimos adiós, sólo le decimos hasta siempre.
Sandra T. Paterno, DNI 16.249.724
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