Descubren miles de especies marinas
El censo "nos ha proporcionado una visión mucho más clara sobre la vida marina", afirmó ayer Shirley Pomponi, directora del Instituto Oceanográfico en la Universidad Atlántica de la Florida en Fort Pierce.

Domingo 21 de Febrero de 2010

De polo a polo, desde la superficie hasta las profundidades, los investigadores han descubierto miles de nuevas criaturas oceánicas en un esfuerzo de una década que está tocando a su fin, dijeron los líderes del Censo de la Vida Marina en la reunión anual de la Asociación Estadounidense para el Progreso de la Ciencia que se concreta en San Diego (EEUU).

El censo "nos ha proporcionado una visión mucho más clara sobre la vida marina", afirmó ayer Shirley Pomponi, directora del Instituto Oceanográfico en la Universidad Atlántica de la Florida en Fort Pierce.

La investigación, en la que participaron miles de científicos de varias naciones, comenzó en el 2000 y su informe final está previsto para el 4 de octubre venidero en Londres.

Hace unos pocos meses, el censo dijo haber añadido 5.600 nuevas especies oceánicas a las ya conocidas.

Entre las nuevas criaturas hay animales tan curiosos como el cangrejo Kiwa hirsuta, de aspecto afelpado, hallado en la isla de Pascua, tan único que ha dado nombre a una nueva familia de cangrejos; o una nueva especie de esponja de los cayos de Florida con una sustancia química con propiedades anticancerígenas que está siendo investigado como potencial terapéutico. También hay exóticos gusanos, corales, extrañas langostas y erizos de mar.

Más allá de la zona iluminada por el sol donde las plantas pueden crecer, las criaturas tienen que explotar las bacterias que descomponen el metano o el petróleo, los alimentos o la caída de la superficie como los cadáveres de las ballenas.

Los investigadores utilizaron cámaras de inmersión y otras tecnologías de vanguardia para observar a estas criaturas a 5.000 metros de profundidad, en zonas donde ni siquiera llega el sol, la llamada “zona de crepúsculo”, donde la ausencia de luz impide el proceso de fotosíntesis y, por lo tanto, la existencia de flora activa. (AP)