Viernes 07 de Mayo de 2010
Científicos en Estados Unidos afirman que descubrieron la clave de por qué algunas personas que son expuestas al HIV, el virus de inmuno deficiencia adquirida que causa el sida, tardan mucho en desarrollar la enfermedad o nunca la desarrollan.
Según los investigadores del Instituto de Tecnología de Massachusetts (MIT) y la Universidad de Harvard, esta inmunidad natural —que ocurre en un número pequeño de individuos— se debe a un gen que impulsa la producción de más glóbulos blancos necesarios para defender al organismo.
El hallazgo, expresan los científicos en la revista Nature, abre nuevas esperanzas de poder desarrollar una vacuna efectiva contra la enfermedad.
Cuando una persona se infecta con el HIV a menudo es sólo cuestión de tiempo para que desarrolle el sida. Sin embargo, los científicos saben desde hace tiempo que ciertas personas expuestas la virus —uno de cada 200 individuos contagiados— tardan mucho o nunca desarrollan la enfermedad.
En 1990, un grupo de investigadores descubrió que un alto porcentaje de estas personas tienen un gen llamado HLA B57.
Ahora en la nueva investigación los científicos descubrieron que este gen tiene la capacidad de brindar inmunidad porque provoca que el organismo produzca un mayor número de las potentes células T, un tipo de glóbulo blanco que defiende al organismo de los patógenos invasores.
Las células T se adhieren más firmemente a porciones de la proteína del HIV y esto ayuda al organismo a mantener bajo control al virus.
Pero esta cualidad también hace a estas personas más susceptibles a enfermedades autoinmunes, en las que las células T atacan a las propias células.
La mayoría de las células T son genéticamente únicas y reconocen las diferentes porciones de las proteínas foráneas que se adhieren a la superficie de las células que han sido infectadas por virus o bacterias.
Después de que una célula T se adhiere a una de estas proteínas, se activa y comienza a recorrer el organismo para que más células reconozcan a esas proteínas y las maten. También se “clona” a sí misma para producir un ejército de células T capaz de atacar al virus invasor.
“Lentamente el HIV se está dejando conocer”, afirmó el profesor Bruce Walker, quien dirigió la investigación.
“Este es otro punto a nuestro favor en la lucha contra el virus, pero todavía tenemos un largo camino que recorrer”, agregó.
Según los investigadores, el hallazgo tiene implicaciones importantes para el diseño de una vacuna contra la enfermedad. Por ejemplo —dicen—, se podrían desarrollar vacunas que provoquen la misma respuesta al HIV que pueden provocar los individuos con “inmunidad natural”.
Pero los científicos subrayan que aún sabiendo qué tipo de vacuna desean producir, tomará al menos una década para que esté disponible.
Tal como explicó a la BBC el profesor Walker “algunas personas son capaces de controlar el HIV por sí mismas y es sumamente importante que podamos entender cómo ocurre este proceso”.
“Este estudio nos acerca más a ese entendimiento”.
Por su parte, Jason Warriner, director clínico de la organización Terrence Higgins Trust, opinó que “cualquier cosa que nos ofrezca un mejor entendimiento de las defensas genéticas relacionadas al HIV es útil en la búsqueda de una vacuna y, algún día, en la cura de este complejo virus”.
“Sin embargo, estos individuos con inmunidad natural son una pequeña proporción y no son inmunes a otras enfermedades”. Agregó que el HIV sigue siendo uno de los problemas de salud que más aumentan en el mundo. l