Sábado 30 de Marzo de 2013
A partir de finales de 2013 España aumentará de forma notable sus áreas marinas protegidas, según el compromiso del Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente.
Así, el país cumplirá el objetivo marcado por Europa de crear una amplia red comunitaria de espacios marinos protegidos, en el marco de Red Natura 2000, un catálogo de los espacios con más valor biológico.
En la isla de Alborán, por ejemplo, se han identificado 675 especies diferentes de las cuales 13 han resultado probablemente nuevas para la ciencia y se hallan ahora mismo en estudio para confirmarlo. Otras 10 especies representan nuevas citas para el mar Mediterráneo y 193 se citan por primera vez en la plataforma de Alborán.
Pero Alborán no es el único caso. En casi todas las áreas de estudio se han encontrado especies que no habían sido localizadas en esas aguas o que son incluso nuevas para la ciencia. Por ejemplo, en el banco de Galicia, en una de las campañas oceanográficas del Instituto Español de Oceanografía, se ha encontrado una nueva especie de cangrejo de profundidad (Uroptychus cartesi), un pequeño crustáceo anaranjado y de no más de siete centímetros. Esta especie vive sobre corales y gorgonias, muy comunes en el Banco de Galicia, donde forman unos hábitats muy característicos.
En el Cabo de Creus se han catalogado 3.000 especies, casi la tercera parte de las conocidas en todo el Mediterráneo, y se han encontrado especies no descritas que, además de ser nuevas, han resultado ser "superabundantes".
Esto ha sido una demostración de lo mucho que se ignora del mar y, también, una especie de cura de humildad: ocurrió a menudo que los oceanógrafos se encontraban con un especimen que parecía ser totalmente nuevo para la ciencia y, al verlo, los pescadores decían conocerlo y hasta aportaban el nombre popular.
Otros de los hallazgos más sorprendentes es un desconocido sistema en el cañón de Avilés y la biodiversidad de los volcanes de fango del golfo de Cádiz (que podría superar las 1.000 especies).