Descubren bocetos de Picasso que habían sido robados
Un par de bocetos atribuidos a Picasso, obras de arte y antigüedades, cientos de botellas de vino e incluso papel higiénico es el botín recuperado por la policía francesa en la casa de un presunto ladrón compulsivo en el estuario de Arcachon...

Sábado 29 de Enero de 2011

Un par de bocetos atribuidos a Picasso, obras de arte y antigüedades, cientos de botellas de vino e incluso papel higiénico es el botín recuperado por la policía francesa en la casa de un presunto ladrón compulsivo en el estuario de Arcachon (suroeste galo).

El diario Sud Ouest informó ayer que el hallazgo, descrito como "una caverna de Ali Babá" por los investigadores, fue concretado en la localidad de Audenge en la casa de un hombre de unos cincuenta años, originario del norte de Francia, sin empleo conocido y con antecedentes desde 2007 por robos.

Los agentes que investigaban una treintena de robos cometidos a finales de diciembre y comienzos de enero en las zonas residenciales de Pyla, en el estuario de Arcachon, dieron con un guante en el que se pudieron recuperar trazas genéticas que les condujeron a la identidad del sospechoso, quien había sido detenido por hechos similares en 2007.

"El registro fue digno de una mudanza", comentaron el comisario Anthony Touzet y el comandante de Gendarmería Christophe Berthelin, al detallar la extraña diversidad de los bienes aprehendidos y el hecho de que estaban amontonados por toda la casa: desde el garaje al jardín, pasando por el baño.

Precisamente, esa "acumulación extravagante" y el hecho de que todo lo guardara en su casa sin darle salida induce a pensar a los policías y gendarmes que actuaba de forma compulsiva, tal vez patológica.

El hombre compareció ayer ante la Fiscalía de Burdeos con vistas a su imputación y en caso de demostrarse su culpabilidad podría ser condenado a una pena de hasta diez años.

Ahora, una de las labores pendientes es determinar el origen de los bienes sustraídos. Ya se ha establecido que algunos procedían de delitos cometidos en residencias secundarias lujosas de Cap Ferret.

"Iba todas las tardes a robar, era un auténtico trabajo", dijo un portavoz policial. l (DPA)