Miércoles 27 de Mayo de 2009
Virginia P., la rosarina de 23 años que estuvo desaparecida durante dos días en la Capital Federal y que la tarde del domingo fue internada en medio de versiones según las cuales habría sido drogada y golpeada, no tiene lesiones ni signos de haber sido abusada sexualmente, confiaron fuentes policiales a partir de un examen realizado por un médico legista y elevado a la fiscal Marcela Sánchez.
Las fuentes señalaron que "el médico legista hizo un examen pero no encontró lesiones ni signos de violación" en la joven. En tanto, aún no está claro si pudo haber estado bajo los efectos de drogas o algún medicamento que le provocó un shock.
Mientras la investigación sigue su curso sin nueva información, tanto de la misma Virginia como de su familia, la chica sigue internada.
El viernes pasado Virginia, que hace cinco años vive sola en la Capital Federal, trabaja en una productora de televisión y estudia producción de imagen y sonido en la UBA, salió de su empleó y abordó un taxi para ir hasta su departamento del barrio de Palermo. En el trayecto habría llamado a una amiga "diciéndole que estaba perdida".
La policía comenzó una pesquisa por "averiguación de paradero" y el padre viajó desde su domicilio cercano a la usina Sorrento, en Rosario. Pero el domingo el hombre fue a la seccional para avisar que su hija había aparecido.
Las fuentes dijeron que la chica habría dicho "incoherencias" y que su papá habría comentado que tenía un estado de "shock". Ante su estado de salud, se investigó si podría haber estado bajo los efectos de drogas y si fue víctima de algún tipo de abuso sexual.
En este sentido, ayer medios porteños sostuvieron que la joven habría ingresado a su departamento en compañía del taxista que la trasladó, que fue obligada a tomar una pastilla y que luego salieron para emprender viaje en el mismo auto. Esa especie fue desmentida por el portero de la vivienda ante la policía. l (DyN)