Miércoles 01 de Febrero de 2012
En nuestro derecho el aborto es un acto antijurídico, ilegal, ilícito e incluso un delito. Es justificable o no punible cuando se trata de un aborto terapéutico o en los casos de violación o abuso de una mujer idiota o demente. Pero esos eximentes, a igual que los de cualquier otro delito (por ejemplo legítima defensa o emoción violenta en un homicidio) no sólo tienen que invocarse sino también probarse. Y quien decide si se da o no el supuesto de justificación es o debe ser la Justicia y no un funcionario político o administrativo ni menos un simple particular aun siendo médico. Pero los abortistas en su afán por fomentar el aborto no reparan en límites y así como hay progresistas que so pretexto de no judicializar la protesta social pretenden que la Justicia no sancione delitos de usurpación o extorsión u obstrucción a la libre circulación, o a trabajar o comerciar, análogamente activistas abortistas pretenden que la Justicia no intervenga para decidir si proceden o no los casos de excepción a la punibilidad del aborto. Además, pretenden coaccionar a funcionarios y a médicos para que den piedra libre al aborto por cualquier pretexto (exigencia de renuncia al ministro de Salud de Entre Ríos) llegando al extremo de requerir listas de médicos objetores de conciencia (es decir listas negras para ulteriores campañas de caza de brujas y discriminatorias). O sea, volver a los tiempos de la inquisición o bien los métodos stalinistas y nazis. En realidad el término "objeción de conciencia" es inadecuado porque el médico que niega abortar cumple con la obligación legal de cualquier ciudadano, y con mayor razón de un médico, de no matar. Para terminar atento tratados internacionales incorporados a nuestra Constitución que protegen la vida desde la concepción, o sea a los embriones o fetos. Si se quiere legalizar el aborto primeramente habría que reformar la Constitución para poder denunciar esos tratados y recién entonces mediante una ley legalizar esa práctica. Así que señores abortistas respeten la Constitución y la ley.
Raúl Miguel Ghione,
DNI 6.033.754