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Desayuno con las madres de Masche y Maxi

La intendenta Mónica Fein recibió a Teodolinda Chiche Tagliaro y Claudia Rodríguez, las mamás de los jugadores de la selección argentina, para hablar del Mundial que se viene en Brasil

Sábado 07 de Junio de 2014

No estaban invitadas a tomar el té como dice la canción, sino a desayunar. Y dos de las seis madres de los jugadores de Rosario y la región seleccionados para el Mundial 2014 acudieron a la cita que les cursó la intendenta Mónica Fein. La reunión fue ayer en el Palacio Municipal y allí, tanto Fein, como Claudia Rodríguez, mamá de Maxi, y Teodolinda Chiche Tagliaro, madre de Javier Mascherano, charlaron con el más bajo de los perfiles de todos los temas: crisis previa al Mundial en Brasil; el fútbol —folclore versus violencia—, las familias divididas entre auriazules y rojinegros, y sus nietos. Pero, fundamentalmente, hablaron de sus hijos, sus "criaturas", sus "chicos" como suelen hacer las más comunes de las madres.

Casualmente Claudia y Chiche son las madres de jugadores que jugarán su tercer mundial y autores de dos de los tres goles con los que Argentina venció 3 a 0 a Trinidad y Tobago el miércoles en un partido preparatorio para el Mundial. La invitación también se cursó a las mamás de Lionel Messi, Angel Di María y Ezequiel Lavezzi, pero el subsecretario de Recreación y Deportes, Adrián Ghiglione, aclaró que no acudieron por "cuestiones familiares". Y remarcó que tampoco asistió la de Ezequiel Garay porque vive en Portugal. No obstante, se coló un papá, el de Masche, (ver aparte) y a pesar de las bajas no faltaron temas, el buen café y las masas, ni los regalos del municipio a quienes trajeron al mundo a dos de los jugadores de la ciudad que estarán en Brasil 2014.

El puntapié lo dio el tema Ever Banega. Todas lamentaron que no haya sido incluido en la lista de la selección mundialista, no sólo por su capacidad deportiva sino por ser compañero de sus hijos desde hace años y un rosarino menos en el equipo. Sobre ese eje paró la pelota Fein e hizo un rescate sobre los deportistas locales.

"La verdad es que los chicos de la selección siempre que pueden hablan de Rosario o de las ciudades de esta región, donde nacieron y empezaron a jugar. Eso nos llena de orgullo. Tanto como tener a dos grandes como Luciana Aymar y Manuel Brunet, en Holanda jugando el Mundial de Hockey".

Pero a días del Mundial, tanto Claudia como Chiche confesaron que no se instalarán en familia en el país carioca porque deben cuidar a sus nietas. "Maxi tiene nenas chiquitas, Alma, de 4, y Aitana, de 2. Por ahí aprovechamos los chárters y vayamos a verlo jugar algún partido y nos volvamos rápido", dijo Claudia. En cambio, Chiche, también abuela de Lola, de 7 años y Alma, de 4, adelantó que sólo viajará si Argentina clasifica para los partidos finales. Un vaticinio que ambas madres desean y, por lo bajo, dan por descontado.

La mamá de Mascherano reconoció ser "fanática" de Ñuls y pelear por ese tema con algunos varones de su familia. "Decile a Maxi que me mande una camiseta", le dijo hábil de reflejos a la madre de La Fiera. Salió al cruce Fein para contar que al gobernador Antonio Bonfatti, Maxi le había regalado una camiseta rojinegra y a ella, en cambio, le mandó una de la selección argentina. "Me dijo que creía que yo era de Central, pero en realidad por mi familia, soy de Boca. Mi hijo es de Central". Claudia Rodríguez recibió los pases referidos a su hijo y contó que como en su familia paterna había hermanos de uno y otro equipo local, para mantener la calma siempre se respetó una máxima: "No hablar de política, religión ni fútbol".

Luego las dos se alinearon en la barrera para defender una preocupación común. "Una se acostumbra a no compartir con ellos cumpleaños, ni fiestas importantes. Sus vidas no son tan frívolas como la gente cree. Y se pone mal si se enferman", dijo Claudia. "Y peor nos ponemos cuando hablan mal de ellos por los medios", agregó Chiche Mascherano.

Fein le entregó a cada madre una caja de madera con dibujos de rosarinos para guardar saquitos de té. Y posaron para la foto. Tanto una como otra sacaron de sus carteras las camisetas de la selección nacional de sus hijos. Chiche mostró una con el número 14. Claudia una con el 18. "Esta es la de la cábala, la que tenía Maxi cuando le hizo el golazo a México en el Mundial 2006". Así, "chochas", con ganas de que les vaya bien a sus hijos para que celebre todo el país, posaron con un cartel que decía: " Rosario, Cuna de la Bandera y Cuna de la Pasión". Fein adelantó. "Si salimos campeones, a esta foto la vamos a hacer siempre".

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