Lunes 15 de Noviembre de 2010
En el año 2006 este diario tuvo la gentileza de publicar una carta de mi autoría en esta sección. En aquella oportunidad manifesté que como consecuencia de la desastrosa política agropecuaria del gobierno nacional se produciría una liquidación del “stock” ganadero y en el futuro (que es ahora) escasearía la carne vacuna y su precio aumentaría considerablemente. Hubiese querido equivocarme pero, lamentablemente, el tiempo me dio la razón. Los demagogos que decían “defender la mesa de los argentinos” en realidad condenaron a los sectores humildes a privarse de un alimento fundamental, lo que se evidencia en las estadísticas que muestran una significativa caída del consumo de carne. Como los ricos siguen comiendo carne esa caída surge, obviamente, de lo muy poco que comen los pobres. El mal ya está hecho y la recuperación será lenta, pues cada vaca tiene un solo ternero luego de un período de gestación de nueve meses y esa ley de la naturaleza no puede modificarse con un decreto de necesidad y urgencia (por mas que sea un DNU “progre”).
Juan Carlos Belligotti,
LE. 6.246.832