Desastre ecológico en una barrera de coral
Destruida y trozeada en pedazos convertidos en polvo: la Gran Barrera de Coral en Australia (el mayor exportador de carbón del mundo y uno de los países desarrollados con mayor nivel de contaminación per cápita), tenía pocas oportunidades de evitar la catástrofe cuando el sábado último el carguero chino Shen Neng 1 se hundió con gran violencia.

Miércoles 14 de Abril de 2010

Destruida y trozeada en pedazos convertidos en polvo: la Gran Barrera de Coral en Australia (el mayor exportador de carbón del mundo y uno de los países desarrollados con mayor nivel de contaminación per cápita), tenía pocas oportunidades de evitar la catástrofe cuando el sábado último el carguero chino Shen Neng 1 se hundió con gran violencia.

Bajo decenas de miles de toneladas de peso, este Patrimonio de la Humanidad se convertía en un desierto gigantesco y muerto. Así lo reveló una inspección del lugar del accidente. En la barrera crecían numerosas colonias de coral, lugar de residencia asimismo para crustáceos, mejillones, cangrejos o caracoles. Todo desapareció.

Devastación. El barco chino cargado de carbón dejó una estela de devastación de tres kilómetros de largo y 250 metros de ancho, según el portavoz de la autoridades responsables de la Gran Barrera de Coral, David Wachenfeld.

"Todo está pulverizado, cualquier forma de vida fue destruida. Nunca antes vimos una cicatriz tan grande a causa del hundimiento de un barco", señaló.

El Shen Neng 1, que se hundió ante la isla de Keppel, era un voluminoso carguero: 230 metros de eslora con una carga de 65.000 toneladas de carbón.

A lo largo de nueve días y gracias al efecto de las olas, la embarcación horadó una y otra vez la invalorable franja de coral.

También resultó fatal la pintura química del casco, que dificultará el crecimiento futuro de las algas. "Mató el coral", resume Wachenfeld. Para los expertos, la zona podría tardar al menos 20 años en recuperarse del desastre.

El tamaño de la zona devastada es gigantesca.

En el conjunto de la Barrera de Coral, que se extiende 2.600 kilómetros a lo largo de la costa oeste de Australia, el área afectada es pequeña. Pero los científicos señalan que los corales son más fuertes y saludables cuanto más se extienden.

"Es absolutamente alentador ver lo rápido que se puede recobrar un arrecife de coral", afirma Wachenfeld. "El cambio climático es sin duda a largo plazo el mayor peligro para la Barrera de Coral", señala Wachenfeld. "Pero si se le añade el accidente de un barco o un vertido de crudo, el daño es incalculable".

El Instituto Australiano de Biología Marítima observa atentamente desde hace años el calentamiento del agua, que afecta especialmente al coral blanco.

El investigador Ray Berkelmans ya vaticinó que los corales situados frente a la costa de Queensland podrían desaparecer antes de 2025, si continúa al ritmo de hoy.

Cuando el agua está demasiado caliente, las algas que habitan en los corales emiten una sustancia venenosa.

Los corales son pólipos y entonces expulsan a las algas, pero no pueden vivir mucho tiempo sin ellas.

Si las temperaturas se sitúan entre 2 y 2,5 grados durante más de ocho semanas, el coral muere.

Australia es el mayor exportador mundial de carbón y uno de los países desarrollados, pero, al mismo tiempo, tiene uno de los mas altos niveles de contaminación per cápita. l (DPA)