Viernes 20 de Diciembre de 2013
Investigadores estadounidenses han desarrollado un proceso químico que, en pocos minutos, logra convertir algas que luego de ser procesadas son transformadas en petróleo crudo. El mismo proceso, pero en la naturaleza, tarda millones de años.
Una compañía de biocombustibles con sede en Utah ya está trabajando para construir una planta piloto donde desarrollar esta tecnología.
La idea de utilizar algas para producir petróleo no es nueva, pero el sistema empleado por el Laboratorio Nacional del Noroeste del Pacífico (PNNL) resulta, según anuncia, más barata, rápida y eficiente. Durante el proceso, una suspensión viscosa de algas se echa en el extremo de un reactor químico. Una vez en funcionamiento, en menos de una hora sale petróleo crudo junto con agua y un chorro de material que contiene fósforo y que puede ser reciclado como fertilizante para cultivar más algas.
Con un refinado adicional convencional, el aceite de algas en bruto se convierte en combustible para aviones, gasolina o diesel. El agua residual también se procesa para obtener gas y sustancias como potasio y nitrógeno.
Douglas Elliot, responsable de la investigación, dijo que el sistema funciona a una temperatura de 350 grados y una presión muy alta de 206 bares.
"Es como el uso de una olla a presión ara duplicar el proceso natural de transformación de algas en petróleo en el medio ambiente", señaló.
Una compañía de biocombustibles, Genifuel Corp, con base en Utah, ha decidido sacarlo adelante y ha obtenido una licencia para esta tecnología. Junto con los científicos del PNNL construyen una planta industrial para desarrollarla.