Miércoles 01 de Abril de 2009
Cinco armas cortas desaparecieron misteriosamente del despacho del jefe de la seccional 25ª de Pueblo Nuevo, en Villa Gobernador Gálvez. El hecho fue denunciado por el propio titular de la comisaría, Miguel Angel González, quien dijo ante sus superiores que las armas no eran las reglamentarias de la repartición sino secuestradas en operativos. Tras la presentación, interviene la División Judiciales y la jueza de Instrucción María Luisa Pérez Vara, quien tomará declaración a todo el personal de la comisaría.
Según fuentes de la Jefatura, la denuncia fue presentada por el comisario principal González el lunes y ese mismo día el jefe de la Unidad Regional II, comisario mayor Osvaldo Toledo, ordenó al titular de Judiciales y a su par de Orden Público (de quien dependen todas las seccionales) para que labren las actuaciones y pongan en conocimiento a la Justicia.
Aunque la investigación se lleva adelante en estricta reserva, se supo que en el despacho de González no se notaron signos que permitan arriesgar que las armas fueron robadas. "Todo lo contrario, no hay indicios que demuestren que quien se llevó las armas haya actuado con violencia. O estaban al alcance de la mano de cualquiera o quien se las llevó tenía fácil acceso a ellas", aseguró una fuente.
En ese orden, desde la Jefatura se dispuso el relevo de González y del subjefe de la seccional, el subcomisario Fabián Bonaldo, además de "poner bajo sospecha a toda la dotación de la comisaría, 25 personas que deberán prestar declaración testimonial".
El mismo vocero aseguró a este diario que "se realizaron todas las medidas administrativas que corresponden para asegurar pruebas como el libro de sumarios y guardias de la seccional" y se animó a afirmar que, en relación al jefe de la comisaría, "no hay duda de que incurrió en el incumplimiento de deberes de funcionario público".