Martes 04 de Diciembre de 2012
Un quiosco de venta de drogas fue demolido ayer al mediodía en el barrio San Francisquito. La acción fue realizada de forma conjunta con agentes policiales y de la Municipalidad de Rosario. A diferencia de otras veces, no fueron las topadoras las que derrumbaron el bunker, sino que actuaron empleados de Control Urbano quienes, con mazas, tiraron abajo la precaria construcción.
Angel Ruani, secretario de Seguridad Comunitaria, señaló que la destrucción del bunker ubicado en el cruce de Lavalle y Gálvez "es la continuación de las políticas definidas por el gobernador Antonio Bonfatti y por (la intendenta) Mónica Fein de trabajar en conjunto para limitar los lugares donde se venden estupefacientes". El funcionario recordó que el quiosco fue allanado el 21 de noviembre pasado, y en el operativo fue detenido un adolescente de 15 años que atendía el lugar situado en la zona sudoeste de la ciudad.
El operativo fue realizado por la Brigada Operativa Rosario de la Dirección de Control y Prevención de Adicciones en una precaria construcción de pasillo que se erigía a un costado de las vías de bulevar Avellaneda al 2700. Según los voceros, el lugar tenía una puerta de chapa reforzada que se conectaba con un patio interno en el cual funcionaba el quiosco a cargo de un adolescente de 15 años. El chico, identificado como Facundo V., tenía en su poder 389 bochitas de cocaína de un gramo cada una, unos 250 pesos en efectivo de baja denominación y un teléfono celular. Todo fue incautado por los pesquisas y puesto a disposición del juez federal en turno.
Ruani señaló que con el de ayer suman doce los búnkers y quioscos de drogas derribados en lo que va del año en la ciudad de Rosario. "Es un malestar continuo que tiene la gente y son limitaciones que está teniendo el Estado, pero que nosotros creemos que hay que profundizarlas (las demoliciones) para limitar el negocio de estupefacientes", destacó el funcionario provincial.