Departamentos en la mira
Mucho me preocupa ahora que el formidable argumento de la seguridad en los edificios represente tan poca cosa para los delincuentes que ingresan, roban, golpean y matan sin miramientos a cualquier hora y en cualquier sitio.

Lunes 17 de Septiembre de 2012

Soy un antiguo ocupante de departamentos horizontales. Nunca me fascinaron pero ante la insistencia familiar accedí siempre a vivir en ellos. Mucho me preocupa ahora que el formidable argumento de la seguridad en los edificios represente tan poca cosa para los delincuentes que ingresan, roban, golpean y matan sin miramientos a cualquier hora y en cualquier sitio. A este ritmo resultará más seguro permanecer a la intemperie que dentro de un departamento. Interpreto que los consorcistas no estamos tomando con la debida seriedad un hecho trascendental como lo es la defensa de la vida propia y familiar o el resguardo de nuestras viviendas y bienes. No existen grupos constituidos que analicen medidas comunes de protección. Pareciera que el inevitable hecho de compartir medianeras, techos y pisos con otros consorcistas nos exime de ciertas y serias responsabilidades. Entiendo que estamos procediendo muy erróneamente. Mientras nosotros proseguimos con nuestras obligaciones diarias, nuestras idas y venidas, o mostramos despreocupación por cuidar los intereses comunes los delincuentes no paran, siguen aprovechando su tiempo para estudiar diversas situaciones, horarios, lugares más desprotegidos y concretan los golpes cuando menos lo imaginamos. La inseguridad ya hace rato que dejó de ser una sensación para transformarse en el más peligroso flagelo que enfrenta la población. Mientras más rápido interpretemos esta realidad mayor será nuestra defensa en el futuro.