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Denunció que le quieren rematar una casa por una estafa de vieja data

Un empresario rosarino denunció ante la Cámara Penal de Santa Fe que fue víctima de una estafa, pergeñada a partir de la compra de un auto que realizó varios años atrás, pero que se...

Viernes 25 de Abril de 2014

Un empresario rosarino denunció ante la Cámara Penal de Santa Fe que fue víctima de una estafa, pergeñada a partir de la compra de un auto que realizó varios años atrás, pero que se reactualiza a partir del pedido de remate de una vivienda de su propiedad para saldar una prenda que él dice haber cancelado al momento de la operación.

Edgardo Omar Velázquez es dueño de una agencia de compra venta de vehículos de la zona norte de Rosario. Según su denuncia, en julio de 1997 le compró a su colega Mario R. un Renault 21 modelo 1996 por 24 mil pesos/dólares. En ese momento, dice el hombre, recibió la documentación correspondiente al vehículo y los formularios 08 firmados por Elmo Ricardo A., anterior titular del auto. Cuatro meses después, Velázquez ingresó el trámite de transferencia en el Registro de Propiedad Automotor y el vehículo terminó inscripto a su nombre.

Irregularidades. Hasta allí todo parecía normal. Pero el auto poseía una prenda a nombre de un banco de origen extranjero que al momento de la transferencia ascendía a 3.950 dólares y que "debía ser cancelada por Mario R.", según el boleto de compraventa realizado. Mario R. aseguró que esa prenda fue cancelada en mayo de 1999 tras el pago del crédito correspondiente y entonces Velázquez ingresó en el Registro el trámite de cancelación respectivo. Pero el banco se opuso a tal cuestión sosteniendo que "había un saldo pendiente".

De acuerdo al denunciante, entonces hubo una serie de irregularidades que fueron abriendo las puertas a la estafa: el registro solicitó al banco un informe sobre la cancelación de la prenda, el banco respondió fuera de término y cuando la inscripción de cancelación ya había sido realizada, y además en el informe se "presentó documentación falsa" porque "en forma maliciosa y a fin de que no se opere la cancelación" se generó una deuda endosando la misma a nombre de una concesionaria de San Jorge.

Según Velázquez, "el 11 de agosto de 1999 el abogado Alberto C. en nombre de esa concesionaria lo intimó reclamando 9.848 dólares y alegando que su cliente había pagado 15 cuotas del crédito prendario, lo cual es falso. Y que el banco había procedido a endosarle el contrato de prenda".

Ante la negativa de Velázquez a tal petición por entender que la prenda "se hallaba extinguida" y que "el endoso resultaba contrario a derecho" ya que la concesionaria en cuestión logró "reinscribir una prenda que estaba caduca, vencida y expirada", se inició un nuevo juicio que hoy atraviesa una etapa decisiva a tal punto que una casa de Velázquez sería rematada por orden de la Justicia con asiento en San Jorge a fin de que se cobre el dinero supuestamente adeudado.

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