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Denuncian que un fatal accidente fue el epílogo de una persecución policial

Lo sostiene la familia de Guido Núñez, un pibe de 22 años muerto el 29 de enero tras arrollar y matar con su moto a una vecina en la zona sur.  

Miércoles 20 de Febrero de 2013

"Quiero saber la verdad, quiero saber quién hizo que mi hijo se matara. No quiero nada más. Esto no fue un accidente. A él lo quisieron asustar para sacarle plata, lo persiguieron y se les fue de las manos". La que habla es Viviana, la mamá de Guido Núñez, un pibe de 22 años que el 29 de enero pasado murió cuando la Yamaha 1000 R1 en la que circulaba junto a un amigo, y a casi 200 kilómetros por hora, embistió a una mujer de 74 años en Gutiérrez y Serrano. La víctima inocente que también perdió la vida en el hecho se llamaba Adelina Narcisa Arrieta y era conocida en el barrio como La Varela. Para la mamá de Guido todo lo ocurrido fue consecuencia de la persecución a la que su hijo fue sometido por un vehículo en el que iban dos policías de civil. Desde la familia de La Varela, en tanto, prefirieron el silencio que impone el dolor.

Viviana y Claudio son los padres de Guido Núñez, un muchacho que tenía antecedentes penales como escruchante, es decir como ladrón de domicilios cuando sus dueños están ausentes. Tras el fatal hecho el matrimonio presentó una denuncia en el juzgado Correccional 7, a cargo de Juan Carlos Curto, en la que involucraron directamente a efectivos de la Brigada de Investigaciones de la policía rosarina en lo que hasta hoy se investigaba como un fatídico accidente de tránsito.

Auto oficial. En ese sentido, los padres de Guido indicaron que un VW Gol dominio CSU744 conducido por efectivos de Investigaciones de la Unidad Regional II persiguió y hostigó a su hijo y al amigo con el que iba en la moto provocando la colisión. Luego del accidente ese auto quedó unos minutos en el lugar y sus ocupantes, tras dialogar con los primeros policías que llegaron a la escena del accidente, se fueron como si nada. Su existencia no quedó asentada en el acta preventiva

"Lo que nos contaron amigos de mi hijo es que el auto no chocó deliberadamente a la moto, pero que los venía hostigando. Que el pibe que manejaba la moto, que no era Guido, quiso esquivar a la señora que cruzaba y la moto comenzó a corcovear. Chocó a la señora, Guido voló y cayó de cabeza al piso mientras que la moto derrapó unos 100 metros. Mi hijo tuvo estallido de cráneo. Te lo digo yo porque soy enfermera y fui con él en la ambulancia. Cuando murió me dejaron verlo y yo misma lo limpie y le puse le gasa en la boca. Lo único que tenía mi hijo era la cabeza rota", relató Viviana.

A partir de la denuncia realizada por los Núñez con el patrocinio del abogado Marcos Cella, el juez Correccional Curto ordenó rápidamente que el sumario del incidente dejara de estar en manos de la comisaría 11ª, quien actuaba por razones de jurisdicción, que se secuestrara el auto que participó del hecho y que fue hallado en la Jefatura, que se identificara a qué sección estaba asignado el vehículo y que se individualizara a los policías que iban en su interior al momento del hecho. Por lo que se pudo conocer, el auto había sido secuestrado en un operativo en la provincia de Buenos Aires y asignado a la Agrupación Unidades Especiales por decisión judicial.

Libre y sin culpa. Guido Núñez tenía antecedentes por escruchante, un delito en el que sus ejecutantes no utilizan armas. Y había estado detenido hasta el 25 de septiembre del año pasado acusado de asesinar a Alejandro Darmiño, un pibe de 15 años baleado el 1º de enero de 2012. "Mi hijo salió libre de culpa y cargo en esa causa. Estuvo siete meses presos por un llamado anónimo que lo inculpó y unos testigos falsos que lo apuntaron", agregó Viviana.

Guido era el menor de dos hermanos, estaba separado y tenía una pequeña hija de tres meses. Si bien sus padres viven en las inmediaciones de Esmeralda y Garibaldi, él se había mudado a un departamento ubicado en la zona de 3 de Febrero y bulevar Oroño.

La moto. El último día de la vida de Guido fue el martes 29 de enero. Según relató su madre, esa mañana el chico la fue a buscar para acompañarla a realizarce unos chequeos médicos. Luego almorzó, se fue al gimnasio y cerca de las 18.30 fue con su auto hasta la concesionaria Reina, de Oroño al 2700, para comprar una moto Yamaha 1000 R1 similar a las que utiliza el equipo oficial Yamaha en los campeonatos de MotoGP (compatible en motos con la Fórmula 1). La moto que compró, según el boleto de compra-venta que mostraron los padres de Guido, le salió 145 mil pesos. Dejó su auto tasado en 120 mil pesos como parte de pago y le quedó un saldo de 25 mil pesos a pagar la semana próxima. Mucha plata para un pibe de 22 años, hijo de una familia humilde y sin una actividad laboral conocida. A las 19.30 Guido y un amigo estaban nuevamente en el barrio, en Esmeralda y Garibaldi, con la flamante Yamaha R1 color negra, una moto que sólo pudo disfrutar durante media hora.

"La moto era usada y tenía algunos problemas con las luces. Como mi yerno es mecánico se puso a arreglarla. En eso estaban cuando por la puerta de casa pasó el VW Gol de la brigada (de Investigaciones). Nosotros los vímos porque ya los conocemos. Guido los miró y no les dio importancia. Después salieron a probar la moto por la cuadra de mi casa. Guido ya se iba y el amigo le dijo que fueran a dar una vuelta. Me dijo: «Voy y vengo y me dio las llaves de su departamento». Y se fueron. Agarraron Garibaldi, Grandoli y Gutiérrez", rememoró Viviana. "Estos (los policías) estaban de ronda, lo vieron con la moto y dijeron: «Vamos a esperarlo y le sacamos plata»", agregó Claudio.

Persecución. "Lo que nos contaron los amigos de Guido es que cuando estaban por Grandoli y Gutiérrez el Gol empezó a correrlos y tocarle bocina. En el auto iban dos policías vestidos de civil. Los empezaron a correr. De Grandoli y Gutiérrez a Serrano hay tres cuadras y ahí los chicos chocaron", explicó la mujer.

"Eso no fue un accidente. Si los hubieran querido perseguir para identificarlos tendría que haber una constancia en Jefatura y ahí no hay nada. Los quisieron asustar y se les fue de las manos. Guido me dijo: «Cuando a mi me corran yo no voy a parar porque no les hice nada. Yo no paro»", contó la mujer. Y aclaró: "La mecánica es sencilla. Si tenés antecedentes por portación de cara o de prontuario, la policía te persigue para sacarte plata". Y agregó: "un policía del cual no te voy a dar el nombre vino a mi casa el 24 de diciembre. Quería que le diera el teléfono de Guido para pedirle plata porque andaba corto", comentó.

La familia Núñez contó que ellos llegaron al lugar del hecho a los pocos minutos de la colisión. La vecina Adelina Narcisa Arrieta y Guido Núñez agonizaban. A unos metros, el pibe que manejaba la moto era golpeado por un vecino y retenido por los hombres que viajaban en el VW Gol. "Vos quedate acá porque vos ibas en la moto", le dijo uno de los policías de civil. "Pero cuando la gente se empezó a juntar, los que estaban en el Gol saludaron a los policías que llegaron de la comisaría 11ª y se fueron. Cuando llegamos el auto estaba parado ahí todavía. Muchos de los vecinos del barrio que llegaron lo vieron y el auto se fue como si nada", recordó Viviana. "Yo quiero que los que hicieron esto vayan presos. Mataron a mi hijo y a una vecina. Esto no fue un accidente", indicó Viviana, la madre de Guido Núñez.

“Para desviar la atención”

“En principio se informó que Guido Núñez venía de robar una farmacia que se ubica en inmediaciones de Anchorena y Castro Barros. Pero se comprobó que la moto que se utilizó en ese hecho fue una CG Titán, que es una moto de 110 centímetros cúbicos muy diferente a la que usaba Guido al momento del accidente. Por eso creemos que toda esa información se tiró a la prensa para desviar la atención sobre lo que verdaderamente pasó en el cruce de Gutiérrez y Serrano y la existencia del Volkswagen Gol que era conducido por los policías y que se secuestró después en la Jefatura”, explicó el abogado Marcos Cella, representante de la familia del joven muerto en el fatídico episodio.

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