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Denuncian que el municipio adeuda obras por más de $500 millones en los barrios

Lo remarcaron ediles del Frente para la Victoria. Aseguran que son incumplimientos del Presupuesto Participativo.

Miércoles 08 de Enero de 2014

En medio de la discusión que desató el anuncio de la intendenta Mónica Fein de reprogramar los plazos de obra pública en virtud de lo acotado del Presupuesto que le aprobó el Concejo, el arco opositor no sólo respondió con virulencia sino que desempolvó un rosario de deudas de obras que en su momento fueron votadas por los vecinos en el Presupuesto Participativo y no se hicieron.

Esas deudas, que se habían hecho públicas durante la extensa discusión por el Presupuesto en los últimos días de diciembre, retomaron impulso ayer. "La Municipalidad adeuda inversiones para los barrios por más de 500 millones de pesos, cifra que se forma con los incumplimientos acumulados desde el 2006 a la fecha", afirmaron los referentes del bloque del Frente Para la Victoria, Norma López y Roberto Sukerman.

Para ambos ediles, el Presupuesto Participativo viene cayendo año tras año, porque pasó de representar el 8,25 por ciento del gasto total de la Municipalidad en 2003, a 1,56 en 2013, en este último caso con la intervención del Concejo que le sumó 0,21 al 1,35 propuesto originalmente por el Ejecutivo.

Si los cálculos van en esa dirección, se puede inferir que a la fecha la Municipalidad habría escatimado unos 590 millones de pesos en los barrios, incluyendo el Presupuesto Participativo 2014. Para este año, el Presupuesto Participativo fue fijado en el 1,57 por ciento, lo que representa 77 millones de los casi cinco mil millones que dispondrá la caja oficial para que la ciudad funcione.

¿Cómo se genera la merma millonaria? Según Sukerman, la abismal diferencia se genera en un desfasaje de los porcentuales. "De haber aplicado el 5,19 por ciento, tal como prevé la ordenanza del Presupuesto Participativo, desde el 2005 a la fecha los Distritos deberían haber recibido 414 millones de pesos más de los que percibieron, a lo que debemos agregar los 177 que se retraerán en este 2014", detalló.

"No sólo no sabemos qué hicieron con ese dinero, tampoco cómo se reparten los fondos entre los distritos, ya que debería realizarse en base al Indice de Carencia, una herramienta que el Concejo debe aprobar en cada ejercicio, pero que la Municipalidad no envía desde el 2011", explicó Sukerman, citando a la ordenanza Nº 7.860 del año 2005, que modificó en ese sentido a la normativa 7.236/02 que creó el Presupuesto Participativo .

Equitativo. ¿Qué es el Indice de Carencia (IdC)? La ordenanza Nº 7.860, impulsada por la entonces concejala Silvia Augsburguer, junto a María Cristina Fregoni y Miguel Zamarini, dispuso la creación de una comisión para establecer el IdC. Se trata de la resultante obtenida por la confluencia de indicadores de salud, educación, vivienda, ingresos y género. La llave de esta valiosa herramienta era precisa: actualización anual previa a la distribución de los recursos para cada uno de los seis distritos.

"Para generar una ciudad más inclusiva, equilibrada y equitativa, hace falta que se destine más inversión a los lugares donde más se necesita", sostuvo Sukerman. Y dijo que por ordenanza, el Presupuesto Participativo debe aplicarse en dos pasos: la mitad por partes iguales entre los seis Distritos y el resto de acuerdo a las prioridades determinadas por el Indice de Carencia.

Otras batallas. El edil ya dio más de una batalla sobre el tema. En 2010, como abogado constitucionalista, demandó a la Municipalidad por no aplicar el Indice de Carencia, medida confirmada en primera y segunda instancia. La demanda invocó la ley 10 mil de protección de intereses difusos, al considerar que no se distribuían los fondos de acuerdo a las necesidades de los barrios rosarinos.

Para la concejala López, en tanto, en la actualidad "se termina diluyendo el significado político del IdC, que es la verdadera inclusión, esto es la respuesta que se debe dar a las necesidades reales de un barrio". Dijo que "este planteo es la esencia de la equidad, que no significa repartir en partes iguales sino de acuerdo a prioridades".

López recordó además que, por ordenanza, el Presupuesto Participativo no puede ser inferior al del año anterior y debe ir en franco ascenso dentro del Presupuesto General. Y advirtió sobre la importancia de respetar el porcentual, ya que no es lo mismo el monto que representa, según aumente la cifra de la cual se calcula.

Como botón de muestra, el Presupuesto Participativo para este año representa el 1,57 por ciento del total (77 millones de los casi cinco mil del Presupuesto General.

Este porcentaje se asimila al 1,56 por ciento de 2013 (58 millones de los tres mil del entonces) y por lo tanto, en este aspecto, se podría decir que cumple con "no ser menor que el anterior", tal como estipula la ordenanza.

Pero no es la única forma de mirar el vaso.

También se lo podría considerar medio vacío, porque el porcentual del Presupuesto Participativo viene en caída desde que en el 2005 se consideró que debería representar el 5,19 del Presupuesto General de cada año.

De haberse aplicado esta disposición, a los barrios habrían llegado en obras, nada más y nada menos, que 592 millones de pesos, contando lo previsto para este año.

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