Viernes 16 de Marzo de 2012
Una testigo del juicio por la de-saparición de la joven tucumana Marita Verón, ocurrida hace 10 años, denunció ayer haber sido amenazada por una de las imputadas, Daniela Milheim, lo que generó tensión durante el debate. Noemí Garzón, una joven que durante la investigación dijo que Milheim le ofreció dinero para prostituirse, tenía que declarar durante la jornada de ayer junto a su madre, Mirta Lobo, pero su abogado abrió la jornada denunciando la amenaza. Según el letrado, Milheim se contactó con Noemí Garzón para pedirle que cambie su testimonio, según consta en la instrucción, ella le ofreció hace unos años dinero para que se prostituyera, lo que fue rechazado por la joven.
"Milheim fue ayer a mi casa, llegó llorando y con una copia de declaraciones", comentó Garzón a los miembros del tribunal al explicar lo sucedido. "Me pidió que cambiara el testimonio y advirtió que ella podía hacerme mucho daño", agregó.
Milheim pidió permiso al tribunal para dar su versión, negó lo sucedido y explicó que el encuentro fue casual. "No la amenacé, sólo le pedí que declare la verdad, porque ella me dijo que el comisario Tobar y Trimarco le dictaban todo lo que tenía que declarar", expresó Milheim.
El abogado de la querella, José D`Antona, pidió la detención de Milheim, pero el tribunal reiteró que no tiene facultades para investigar este hecho y se comprometió a tomar las medidas necesarias para la protección de testigos. l (Télam)