Denuncian abuso sexual en un jardín puntano
Tres denuncias por supuestos abusos sexuales y maltrato contra niños de tres y cuatro años en un jardín maternal de la capital puntana, “en todos los casos con una misma persona como acusada”, son tramitados ante la Justicia, aseguró ayer el fiscal del Crimen Nº 1 de San Luis, Ernesto Lütens. “El principal acusado y sospechoso es un hombre que trabaja como docente en la institución, y la jueza de la causa, Mirta Esley...

Lunes 07 de Diciembre de 2009

Tres denuncias por supuestos abusos sexuales y maltrato contra niños de tres y cuatro años en un jardín maternal de la capital puntana, “en todos los casos con una misma persona como acusada”, son tramitados ante la Justicia, aseguró ayer el fiscal del Crimen Nº 1 de San Luis, Ernesto Lütens.
  “El principal acusado y sospechoso es un hombre que trabaja como docente en la institución, y la jueza de la causa, Mirta Esley, está llevando a cabo varias medidas procesales con carácter de urgente ante la gravedad de las denuncias y las características de los perjudicados que son niños de tres y cuatro años”, dijo el fiscal Lütens.
  El subcomisario Carlos Pereira informó que “hay más denuncias que se están recibiendo en sede policial contra el jardín maternal del instituto San Sebastián, ubicado en la calle Lavalle al 1200 de la ciudad de San Luis, las que serán giradas de inmediato a la Justicia”.
  Gran cantidad de padres anunciaron que presentarán más denuncias ante la Justicia, al señalar que “recién ahora estamos comprendiendo por qué nuestros hijos habían cambiado tanto sus conductas o directamente se negaban a ir al jardín”.
  Algunos relataron lo que sus hijos se animaron a contarles y varios niños se encuentran con atención psicológica.
  El caso conmocionó a la comunidad puntana y autoridades del Ministerio de Educación de la provincia respondieron: “No tenemos jurisdicción para actuar controlando el funcionamiento de jardines maternales, que únicamente requieren de una habilitación municipal para abrir sus puertas y nadie los controla pedagógicamente”.  (Télam)