Lunes 01 de Diciembre de 2014
Una mujer denunció penalmente al médico que le realizó una cesárea al descubrir, tres años después de la operación, que le había ligado las trompas de Falopio sin su consentimiento.
Fuentes judiciales revelaron que la denuncia fue presentada el jueves en el juzgado en lo Criminal y Correccional de Segunda Nominación de la ciudad santiagueña de Las Termas de Río Hondo.
La mujer reveló que había detectado la intervención que sufrió sin haber dado la autorización correspondiente cuando se realizó varios estudios ginecológicos porque no podía quedar embarazada nuevamente.
Las fuentes judiciales indicaron que la presentación fue acompañada por los exámenes médicos que probarían la supuesta mala praxis en perjuicio de la mujer que reside junto a su familia en el barrio Villa Balnearia de la ciudad turística de la provincia.
De acuerdo con el texto que fue redactado por el abogado Rolando Gómez Vélez, el 14 de mayo de 2011 la mujer cuya identidad no trascendió fue operada en una clínica termense para que naciera su primera hija.
Transcurrido algún tiempo, con su marido querían tener un segundo descendiente y, como no lograban que quedara embarazada, recurrieron a técnicas de fertilización pero sin resultado positivo.
Al profundizar la investigación de las causas de esta imposibilidad, los profesionales que la asistieron descubrieron que había sido sometida a una ligadura de trompas y que, por ende, no iba a poder engendrar otro hijo. En ese sentido, la denunciante expuso a la Justicia que recordaba que permaneció en el quirófano más tiempo de lo habitual. Y apuntó que eso le hizo sospechar que esa situación se debía a que luego de la cesárea programada se produjo la intervención que la convirtió en estéril.
Fuentes tribunalicias adelantaron que el juzgado a cargo del caso citará en los próximos días a quienes realizaron los estudios médicos y que luego se definirá la situación del acusado de supuesta mala praxis.
estados unidos
El poeta Mark Strand falleció a los 80 años
El poeta Mark Strand, uno de los más reconocidos de las últimas décadas en Estados Unidos y ganador del Pulitzer de Poesía en 1999, falleció el último sábado en Nueva York a los 80 años, informó ayer el diario estadounidense The New York Times.
Según indicó su hija, Jessica Strand, el poeta estadounidense sufría un liposarcoma -un tipo de tumor que afecta al tejido adiposo- que se había extendido por su cuerpo.
Considerado como una de las grandes voces de la poesía contemporánea estadounidense, Strand nació en la Isla del Príncipe Eduardo (Canadá) en 1934. A lo largo de su infancia se trasladó con sus padres por distintas ciudades de Canadá y Estados Unidos, y su adolescencia la pasó en Colombia, México y Perú.
Aunque inicialmente se interesó por la pintura, durante sus años de universitario se decantó por la poesía y en 1964 publicó su primera colección, "Sleeping With One Eye Open", el primer título de una obra literaria que con el tiempo estaría marcada por el abordaje de los misterios de la vida y la muerte, lo que en ocasiones le valió el calificativo de "oscuro". Durante la década del 80, el autor abandonó durante varios años la poesía y escribió cuentos infantiles y relatos. "Ya no creía en mis poemas autobiográficos", dijo entonces en una entrevista.
Tardó una década en volver a publicar poesía, pero lo hizo con más potencia que nunca con volúmenes como "A Continuous Life", "Dark Harbor" y "Blizzard of One", distinguidos en numerosas oportunidades.
Strand pasó sus últimos años en Madrid con su pareja española, Maricruz Bilbao, pero recientemente había decidido regresar a Nueva York e instalarse en Brooklyn junto a su hija Jessica.