Delfín y la denuncia de chantaje

Viernes 06 de Septiembre de 2013

Hace justo un año una extorsión a la remisería de Delfín David Zacarías terminó con el escandaloso relevo del jefe de Drogas Peligrosas de la Policía Federal de Rosario, el subcomisario Gustavo Serna. La denuncia la hizo la esposa de Zacarías, Sandra M., que refirió que el domingo 24 de junio de 2012 a las 23, un mes después de que Serna llegara a Rosario, dos suboficiales fueron hasta la remisería Frecuencia Urbana SRL, de Granadero Baigorria, en un Renault Express blanco chapa ART 316, un vehículo afectado a la fuerza. Irrumpieron sin orden judicial y sin testigos y le ordenaron al operador que los dueños les llevaran 100 mil pesos porque sino plantarían drogas allí.

Los policías sacaban provecho de que Zacarías había cumplido una condena por narcotráfico para chantajearlo. Antes de retirarse, según la denuncia que obra en el Ministerio de Seguridad nacional, los suboficiales dieron un número de Nextel al telefonista y renovaron la advertencia de que el dueño volviera al lugar con dinero.

La esposa de Zacarías llamó al Nextel en cuestión. Fue atendida por uno de los suboficiales quien le volvió a exigir la entrega de 100 mil pesos o les plantarían droga en cualquiera de los remises de la empresa.

La intimidación se reiteró con un llamado del policía al día siguiente.La denuncia se hizo en un 0800 del Ministerio de Seguridad de la Nación y los acusados fueron el sargento Hernán Desimone y el cabo Juan Mendoza. La cartera, entonces a cargo de Nilda Garré, se enteró por este diario de que Serna, increíblemente, había estado preso como miembro de una banda que traficó cocaína a Italia. Por estos motivos los tres fueron sacados de Rosario y ayer no se utilizó personal policial de esta ciudad para los operativos en Funes.