Del Potro enfrentará mañana a Federer buscando hacer historia
Juan Martín del Potro quiere olvidar la admiración que tiene por el suizo Roger Federer y derrotarlo camino de la que espera sea su primera semifinal en un Grand Slam. J ugarán mañana martes, alrededor de las 8 (hora de Argentina), en el segundo turno de la cancha Rod Laver Arena, que abrirá su jornada a las 6.30, con el partido entre la rusa Dinara Safina y la australiana Jelena Dokic. El tandilense se clasificó ayer para la ronda de los ocho mejores del Abierto de Australia.

Lunes 26 de Enero de 2009

Juan Martín del Potro quiere olvidar la admiración que tiene por el suizo Roger Federer y derrotarlo camino de la que espera sea su primera semifinal en un Grand Slam. Jugarán mañana martes, alrededor de las 8 (hora de Argentina), en el segundo turno de la cancha Rod Laver Arena, que abrirá su jornada a las 6.30, con el partido entre la rusa Dinara Safina y la australiana Jelena Dokic. El tandilense se clasificó ayer para la ronda de los ocho mejores del Abierto de Australia al derrotar por 5/7, 6/4, 6/4 y 6/2 al croata Marin Cilic, mientras que Federer sufrió aún más para deshacerse del checo Tomas Berdych por 4/6, 6/7 (4), 6/4, 6/4 y 6/2.

  "Federer te da muy pocas chances, pero te las da", advirtió Del Potro, de 20 años, que ya jugó también los cuartos de final del US Open el año pasado.

  "Quizá te las da en momentos en los que creés que no es importante, en los primeros juegos", añadió. "Pero si me las da, las voy a tener que aprovechar".

  El número uno argentino se enfrenta a una tarea que parece casi imposible a la luz de las estadísticas, pues el suizo llegó a las semifinales de los últimos 18 torneos de Grand Slam. Además, Federer busca su 14º título en un grande, lo que le permitiría igualar el récord de Pete Sampras.

  "La admiración siempre la tengo", confesó Del Potro al hablar de su oponente. "Cualquiera lo admira. Pero yo voy a entrar como siempre, a ganar, a tratar de hacer mi juego. Obviamente que hay una diferencia, pero no sé cómo es de grande en este momento".

  Hasta ahora, la diferencia fue abismal. Tanto es así, que el suizo sólo recuerda uno de los tres partidos en los que se enfrentaron, el que Del Potro perdió el año pasado en Madrid.

  El primero fue en la segunda ronda de Wimbledon, en 2007. "Yo no tenía ganas ni de jugar. Era verlo a él y que haga todo lo que quiera", relató Del Potro. "Además me acuerdo que entró con un saco blanco. Y yo con los pelos largos. Seguro que pensó: «Este croto que hace acá»".

  La segunda vez fue parecido, aseguró Del Potro, que se enfrentó a Federer poco después en los octavos de Basilea, la casa del suizo. En Madrid pudo concentrarse algo más en su juego. "Y no pensar tanto en él", dijo, pero al igual que en los anteriores duelos, perdió en sets corridos.

  En aquellas dos primeras derrotas el tandilense apenas era un larguirucho más que trataba de hacerse un hueco en el circuito. Ahora, sin embargo, Del Potro llega al partido como número seis del mundo, la camiseta sin mangas de marca Nike y una cinta en el pelo.

 

Federer lo conoce. El suizo sabe perfectamente quién es su oponente y se muestra "expectante" por jugar contra él. "Jugó muy bien en el US Open. Casi derrota a Andy (Murray) en los cuartos. Estuvo muy cerca, los dos parecían muy cansados. ¿Quién sabe lo que habría pasado en un quinto?", recordó Federer, que terminó adjudicándose ese torneo.

  Aquel partido truncó una racha de 23 victorias consecutivas de la Torre de Tandil, que explotó el año pasado encadenando títulos en Stuttgart, Kitzbuehel, Los Angeles y Washington.

  "No fueron los torneos más grandes del mundo, pero aún así fue capaz de imponerse a algunos buenos jugadores. Creo que venció a (Andy) Roddick y a otros como Tommy Haas", apuntó el suizo. "Para un chico joven asumir la presión y luego llegar hasta el Masters fue un gran resultado. Lo hizo muy, muy bien. Va a ser un partido interesante para mí".