Del petróleo al cese de los vuelos

Miércoles 23 de Septiembre de 2009

El envío de los cuatro aviones podría tener que ver con una intención de los británicos de proteger la prospección petrolera que piensan llevar a cabo el año próximo en Malvinas.

La empresa de exploración petrolera Desire Petroleum anunció que tiene previsto iniciar el febrero próximo perforaciones en aguas circundantes a las islas Malvinas, lo que es fuertemente rechazado por el gobierno argentino.

La firma intercambió una carta de intención con la empresa contratista de plataformas petroleras Diamond Offshore Drilling, del Reino Unido, —que posee una de las mayores unidades de perforación mar adentro en el mundo— para que se encargue del trabajo en un mínimo de cuatro pozos en la cuenca de las Malvinas.

La plataforma de perforación requerida para esta tarea, llamada Ocean Guardian, se encuentra en el mar del Norte y tras completar un programa de trabajos en astillero se movilizará en noviembre de 2009 y llegará al Atlántico Sur en febrero de 2010.

Suspenderían vuelos. La exploración podría, sin embargo, jugar en contra del desenvolvimiento de las islas y de su población, máxime si la Argentina resuelve poner fin a la autorización a que aviones comerciales de una compañía chilena cubran la ruta entre Punta Arenas y Puerto Argentino, sobrevolando más de 700 kilómetros del espacio aéreo argentino.

Así, el gobierno kelper no tendría otra alternativa que volver a comunicar las Malvinas a través de vuelos con punto de partida en la isla de Ascención (a más de 2.200 kilómetros), tal como aconteció en los primeros tiempos de la finalización del conflicto bélico del Atlántico Sur. Durante el gobierno de Néstor Kirchner se puso fin a la vigencia del Acta de Cooperación de Nueva York suscripta en 1996, que pretendió abrir una zona de complementación de esfuerzos argentino-británicos sobre el ángulo sudoeste de Malvinas orientados a la búsqueda de hidrocarburos.