Miércoles 11 de Agosto de 2010
Una beba y su hermano de nueve años permanecieron siete horas dentro de un auto en una playa de estacionamiento de la ciudad de Paraná, en Entre Ríos, donde sus padres los dejaron para ir a jugar al bingo.
El playero llamó a la policía porque los niños lloraban y el matrimonio fue demorado, según informó el diario Uno de Paraná en su edición digital.
La Justicia de Menores investiga un posible abandono de persona de un matrimonio oriundo de la ciudad entrerriana de San Benito, situada a 12 kilómetros al este de Paraná, que en la madrugada del sábado fue localizado por la policía jugando en los tragamonedas del bingo de calle 25 de Mayo, en Paraná, mientras sus dos pequeños hijos estuvieron siete horas encerrados en el auto dentro de una playa de estacionamiento.
Según la policía, a las 0.30 el playero del estacionamiento de autos de 25 de Mayo y 9 de Julio solicitó la presencia del Comando habida cuenta de que escuchaba llorar a dos pequeños que se encontraban en un Senda blanco. La patrulla constató que en su interior había una beba y su hermanito de nueve años.
El playero informó al personal policial que el vehículo había ingresado a las 17 y que desde ese momento no vio ingresar al hombre y a la mujer que salieron rumbo al bingo.
La búsqueda de los padres tuvo algunos contratiempos, porque tras varias averiguaciones no aparecían. Ante esto, debieron recurrir al sistema de audio de la sala de bingo para convocar a los dueños del Senda estacionado en la playa de estacionamiento aledaña. Allí llegó presurosa la pareja, que fue notificada del estado en que fueron encontrados los hijos.
No lo podía sacar. La mujer advirtió que cada tanto iba a mirarlos, pero al no poder sacar a su esposo de las máquinas optó por acompañarlo en el interior de la sala de juegos.
Enteradas las autoridades judiciales de la situación, ordenaron el traslado de los dos pequeños a Minoridad. De modo paralelo se dispuso la participación del Consejo del Menor y del Defensor Oficial de Menores, Mario Gómez del Río.
La beba de un año y medio y su hermano de nueve fueron asistidos en las dependencias oficiales, en tanto que los padres tendrán que aclarar la situación en sede judicial.
Por el momento se trata de confirmar si se configuró el delito de abandono de persona, o bien si se violó una situación asistencial de parte de los padres.
El hombre de 30 años y su mujer de 36 viven en San Benito, en Buenos Aires y Ramírez, y tras varias diligencias procesales finalmente en la madrugada del sábado les entregaron a sus hijos.
En la Justicia de Menores se les recordó que este tipo de olvidos pueden llegar a ser trágicos, como el acontecido tiempo atrás en Gualeguaychú.
La madre, pese a entrar en razón en un principio, evitó ser trasladada a dependencias policiales, por lo que personal de Minoridad tuvo que extremar las medidas para cumplimentar con la medida.
“Los miraba”. La mujer, enojada con las policías, aseguró que si bien los hijos “estuvieron todo ese tiempo en el auto”, ella “cada tanto los miraba, por su seguridad”. Sin embargo, esta afirmación chocó con los dichos del playero, que indicó que se preocupó por los niños no sólo porque lloraban, sino también porque “ninguna persona fue a verlos durante cinco horas”. Para fundamentar su preocupación entregó al personal policial el ticket con el horario de ingreso, que fue a las 17.
Aparentemente, en la tarde del viernes fueron al cine y a realizar algunas compras al centro de Paraná, donde luego se tentaron con la idea de jugar “algunas fichitas en el bingo”, relató la madre al personal de Minoridad.
Al personal policial le llamó la atención que previo al traslado el mayor de los niños, secándose las lágrimas de los ojos, abrazó con fuerza a la madre. Su susto era más grande aún, no sólo por el tiempo pasado sino también porque desconocidos quisieron ayudarlo.